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554 CONGRESO REGIONAL Los organizadores del Congreso creyéronlo suficientemente autorizado — para disertar sobre /a Orden Tercera y el Clero: y el sabio Penitenciario — de Pamplona, a fuer de buen Terciario , obedecié y salisfizo cumplidamente — los deseos de la Junta y de todos los Congresistas: La Venerable Orden Tercera de San Francisco de Asis y el Clero Excmos. y Rdmos. sefiores. Venerables Franciscanos-Capuchinos de Navarra, Cantabria y Aragon. Piadosos Congresistas Sefioras. Sefiores. Séptimo centenario del nacimiento t-: t+: del Patriarca de Asis :-: :-: Fué oportuno celebrar el séptimo Centenario del nacimiento de San Fran- cisco de Asfs, viendo en ello, el afio 1882, el inmortal Pontifice Leén XII. «un designio misericordioso de la Divina Providencia». Porque permitiendo celebrar el dfa del nacimiento de estos ilustres Padres (se referfa también a las fiestas seculares que acababan de celebrarse en memoria de San Benito, el padre y le- gislador de los monjes en Occidente) parece que Dios quiere advertir a los hom- bres que tienen que recordar sus insignes méritos y comprender al mismo tiem- po que las Ordenes religiosas fundadas por ellos no debieron ser tan indigna- mente violadas, sobre todo en aquellas naciones en que por su trabajo, su ge- nio y su celo han sembrado la civilizacién y la gloria.» Enc. Auspicafo Conces- sum. 17 de Sept. de 1882. Séptimo centenario de la fundacién i-: i-: dela Orden Tercera :-: :-: Y <Peropportunum> oportunisimo, como dice el Papa reinante Benedicto XV en su Carta Encfclica «Sacra Propediem>, 6 de Enero de 1921, celebrar el sép- timo centenario de la Orden Tercera de San Francisco de Asis, por ser esta instituci6n(muy util y necesaria en el siglo XIIl) muy acomodada también a las ne- cesidades de nuestro siglo XX. También en nuestro siglo hay odios, guerras, lu- chas, y contiendas,—odios satanicos — guerras fratricidas, de pueblos y de ra- zas, luchas sociales y contiendas pavorosas,y es mas necesaria y mas urgente la paz que en el siglo XIIl,y que los individuos y las sociedades estén animados del espiritu de caridad. También hoy estén pervertidas las costumbres y hay sea por negligencia, sea por ignorancia, gran relajamieato en la practica de los deberes cristianos. Muchos pasan su vida buscando 4vidamente el bienestar y placer; enervados por el lujo, disipan su patrimonio y codician el ajeno, exaltan la fraternidad, pero hablan de ella mucho mas que la practican.» (Ledn XIII, Io- co cit). Con una desventaja para nuestro siglo, y es que el siglo XIII fué un siglo de inmoralidad, pero al mismo tiempo un siglo creyente, un siglo de fé, y el nuestro es un siglo de indiferencias, de incredulidad, y en muchos de atefs- mo practico. La fé, que antes era el alma del pueblo, esta ausente de ¢l—arran- cada del proletariado la creencia en el cielo, ya no mira mds que a la tierra.— Urge, pues, llevar a todas partes la fé, la paz, las virtudes evangélicas, el amor, + 0 pC aNhalal eal aaa Renee
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