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eaatece o eh DE TERCIARIOS FRANCISCANOS 527 Todos los vicios capitales acechan constantemente al rico, el que necesita de una especial asistencia de la gracia de Dios, para resistir tales alhagos y vi- vir cristianamente. La Tercera Orden de San Francisco es como un oasis frondoso en virtu- des, en el que deben buscar su refugio todos los azotados por las_pasiones del mundo: en ella, siguiendo los pasos de su Fundador, que son los pasos de Cristo, aprenderemos a amar a Dios. al préjimo como a nosotros mismos y a practicar todas las virtudes, camino recto y seguro para reclinar un dfa nues- tros espiritus en las llagas amorosas de Cristo y de nuestro Serafico Padre San Francisco y gozar perpetuamente de las venturas celestiales. He dicho. El Sr. Beunza, interrumpido muchas veces por los aplausos, fué larga- mente ovacionado al terminar. Los Prelados abrazaron al orador; y toda la presidencia a una con los congresistas le dirigieron expresivas felicitaciones y diversas muestras de agrado y aprobaci6n. Tan prolongados fueron los aplausos, que creemos no hubieran termina- do.si el Coro no hubiera principiadoa regalar los oidos y gusto artistico de la asamblea con uno de los mas sentimentales trozos de «Franciscus» del gran franciscano Hartman, que nos hizo asistir conmovidos al momento mas patético de la vida del Serafin de Alvernia, al momento en que despidiendo- se nuestro Santo de este pufiado de barro que Ilamamos mundo, entreve las playas luminosas de la vida eterna, entonando aquel salmo que es un grito de jubilo de un alma enamorada de Dios: Voce mea ad Dominum clamavi. : Embelesados escuchdébamos todos a los artistas, cuando aparecid en la tribuna La Srta. Maria Echarri Su presencia fué acogida con viva simpatia. Es la Srta, Echarri una Ter- ciaria de accién, incansable, puesta siempre al frente de las entidades que se consagran al mejoramiento moral y material de la mujer. Es muy conoci- da su firma en las columnas de la prensa; y su voz se oye con frecuencia en los talleres, en centros catequisticos, en Semanas Sociales, etcetera, no so- lo en Espafia, sino en el extranjero. Quien ia vea en la calle, creerd que es una mujer del pueblo, una cualquiera. |Tan modesta es y tan modestamente viste y tan enemiga es de exhibiciénes! Jamas apareceria en ptiblico si no fuera para hacer bien yaa sus herma- nas las Terciarias, ya a las desheredadas de |a fortuna. He aqui casi inte- gro su discurso: Feminismo segutin el espiritu :—: deSan Francisco. :—: Exmos. e Ilimos. Sefiores: Rdos. Padres y Hermanos mios en San Francisco: Es la segunda vez de mi vida, que lleva ya catorce afios de propaganda ha- blada y lo que va de siglo de propaganda escrita, que visito Pamplona, !a capi- Sa art anemonear ~ easiness Saree SES “nm s

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