BCCPAM000522-3-10000000000000

o DE TERCIARIOS FRANCISCANOS 505 éY quién duda de que los terciarios de San Francisco, que deben pertenecer alas derechas netas y sanas, estan obligados mas que ninguno a mostrarse _ fieles paladines de la prensa buena, de la prensa catdlica, no leyendo jamas_pe- riddicos impios, incrédulos, obscenos, pornograficos, sino periéddicos franca- _ mente cafdlicos, que sostengan ideas morales, netas, catélicas y sanas? Hoy que tanto dafio se causa en las almas con esos periédicos impfos, en que se ri- E : diculiza el dogma, la moral y todo lo mas santo; en que se calumnia al Clero y_ a las Ordenes religiosas, en que se vierte en las almas el virus ponzofioso del error y del vicio; hoy que con esa prensa pornogrdéfica donde se exhiben esas _ caricaturas escandalosas, esas figuras obscenas y provocativas, esos mamarra- chos asquerosos, se excitan las pasiones, se provoca el vicio, se desencadenan los apetitos brutales de la bestia y se causa la perdicién de tantas almas, hoy _ més que nunca los terciarios debemos ser apdéstoles de la Buena Prensa, debe- mos ir los primeros ocupando nuestro puesto de honor, debemos combatir el vicio con la virtud, el error con la verdad; la lectura mala con la buena, la cari- catura escandalosa con la estampa edificante; debemos en una palabra propagar la Buena Prensa, Y si decis que mejor seria que no hubiese ninguna, os responderemos que es verdad; pero como esto no es la’realidad, sino que la realidad es que hay mucha prensa mala, bajo este supuesto es necesaria la prensa buena, asi como es mejor no tomar sin necesidad un contraveneno; pero una vez que se ha tomado el veneno, no hay mas remedio que tomar, si queremos salvar la vida, el con- traveneno. .Y si una vez que hay mucha prensa venenosa que intoxica las almas, es necesario que haya prensa buena que sirva o de preservativo, o de contravene- no. Y si todavia insistis en negar la necesidad de favorecer a la Buena Prensa, os diré que entonces se equivocan los Papas, los Obispos, las grandes figuras del catolicismo y los grandes escritores catélicos que tanto la recomiendan, la bendicen y la ensalzan. Por lo tanto, jHijos de San Francisco, favoreced, apoyad, y fomentad la Buena Prensa! Conclusi6én,. Que se aspire a la formacién de bibliotecas cristianas para las Hermanda- des Terciarias. eS ea oo ah TT ee ee ee 3. D. Alejo Zubeldia La Prensa como arma de combate El Episcopado y los Romanos Pontffices que han ocupado la Cétedra de San Pedro en estos tiltimos tiempos, han aconsejado a los catélicos que em- pleen la prensa como arma de combate y de apostolado. Pio X dijo al Arzobispo de Quebec: «Menospreciar la Prensa es condenar- Se a no ejercer accién alguna sobre el pueblo y a no comprender el caracter de - nuestro tiempo...» Benedicto XV escribié al Obispo de Grenoble: «Trabajad cuanto podais por 20 RUPPIELE LF

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz