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290 CONGRESO REGIONAL Innumerables son los franciscanos que han sellado con su sangre la fe de que eran pregoneros. Ya quedan indicadas las crueles persecuciones sufridas en China, Japon, Tierra Santa y Marruecos, en las que varias veces murieron todos los religiosos que integraban la misién. : Fuera de esto podemos citar a Tomas de Tolentino, San Fidel de Sigmarin- ga, Protomértir de Propaganda Fide, San José de Leonisa, Beatos Agatangel y Casiano, el Padre Juan de Medina o Zuazu y su compafiero Padre Juan de la Pulla, quienes habiendo ido a evangelizar a los Turcos, fueron azotados, el Pa- dre Juan empalado y como atin continuara predicando, le cortaron la cabeza, la cual separada del tronco, todavia predicé durante una hora; otros muchos po- drfamos citar, pero no queremos alargarnos; bastenos afirmar que el Padre Vi- dal de Algeciras cuenta los nombres de 150 capuchinos martirizados en el pri- mer siglo de la Orden y que los primeros martires del presente siglo fueron 4 capuchinos y 7 capuchinas terciarias, martirizados en el Brasil, el 14 de Mayo de 1901. Ria Muchos son los hijos de San Francisco que se han distinguido como misio- neros, S6lo sus nombres fueran suficientes para llenar un grueso voldmen; vayan por via de ejemplo los PP. Pedro de Gante, Martin de Valencia, Francisco de Solano, y Garcfa de Padilla, de los cuales dice un autor que ganaron mas_pue- blos para la Religién Catdélica que le habfa arrebatado la rebelién de Lutero; el Padre Zumarraga, Padre Motolinia, Padre Carabantes, que convirtid miles de «Caribes» con cinco reyes o caciques, Fray Francisco de Pamplona, al que los historiadores consideran como el fundador de las misiones capuchinas espafio- las en Africa y América, los Padres Angel y Miguel de Pamplona, los Padres Alpens, Arenys de Mar, Alonso Lobo, Esteban de Adoain, Antonio de Orihue- la y Cardenal Masaia, que durante 45 afios evangelizé a los etiopes. No es esto solo: los hijos de San Francisco han ideado ademas instituciones misionales de gran valfa; asf la obra mas grande en favor de las misiones, «La Congregacién de Propaganda Fide», fundada por Gregorio XV, es de ori- gen capuchino, porque un capuchino, Padre Narni la ideé, otro capuchino, Pa- dre Barberini, Cardenal, la dot6é con su patrimonio y otro capuchino, San Fi- del de Sigmaringa la sell6 y santific6 con su sangre, mereciendo ser su Pro- tomartir; tiene adem4s otras asociaciones destinadas a favorecer a las misio- nes, como la de San Fidel de Sigmaringa, establecida en Lucerna y multitud de revistas destinadas al mismo fin. Otra de las manifestaciones del espiritu apostélico de los Franciscanos han sido los institutos misioneros femeninos por ellos fundados. He aquf algunos. Las Hermanas de la Caridad de la Santa Cruz. Las Her- manas Franciscanas Misioneras de Egipto, fundadas en 1747. Las Hermanas Franciscanas de Marfa en 1876. Las Hermanas Franciscanas Misioneras de Gé- nova en. 1867. Las Hermanas dela Sagradas Llagas en 1848. Las Terciarias Franciscanas de Misiones en 1878. Las Terciarias Franciscanas de Brooklyn en 1848. Las Terciarias Franciscanas de Oldemburgo en 1859. Las Terciarias Fran- ciscanas de Filadelfia 1855. Las Terciarias Franciscanas de Marfa Inmaculada en 1865. Las Terciarias Franciscanas de Milwaukec 1876. Las Terciarias Fran- ciscanas de Peoria 1879. Por lo hasta aqui expuesto se puede comprender algo del espfritu apostdli- co de los Hijos de San Franeisco. Veamos ahora cémo los Terciarios, que par- licipan de! mismo espiritu, pueden ser misioneros. Isabel la Catélica, que dispuso en su testamento la sepultaran vestida con Noa i eae aad ast oc Ss a i ae 6 2S RD CG tty 8a os asSS Po
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