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274 CONGRESO REGIONAL "una fiera humana, un animal o bestia de carga, y con semejante degradacién no se esperen de él mds que hechos salvajes. Entre los ricos y los pobres no solo hay relacién de caridad, sino también de justicia. El pobre tiene derecho a la vida y al desarrollo de sus facultades fisicas, intelectuales y morales, y este derecho trae deberes a los capitalistas para ayudar al indigente en la conservacién y perfeccionamiento relativo de su subsistencia. Si es de justicia, y de justicia conmutativa, el jornal del obrero, es también de justicia el trabajo y la fidelidad del operario. Son re- lativas estas dos obligaciones. Pero dejando para otrolugar los deberes de justicia, el rico, el patrono, el capitalista y todo hombre tiene, segtin los principios de la Religién Cristiana, un cardcter social que le obliga a hacer alguna limosna, y de este cardcter no se puede desprender, sin cometer el delito de lesa sociedad, de falta de caridad. San Francisco de Asis, el gran socidlogo de la Edad Media y de todos los tiempos, reconoce la jerarquia de clases en la sociedad y resuelve direc- tamente este problema capital, cuando al antiguo refidn pagano y feudal de derechos sin deberes, sustituye el sdlido principio de no hay derechos sin deberes. También consiguié destruir la nocién pagana del derecho que se de- finia: jus utendi vel abutendi, con la genuina definicién cristiana de /us tribuendi, aiiadiendo al comentario de que el hombre no debe tener exclusi- vamente por suyas las cosas externas si no casi por comunes, en sentido de que con ellas socorra al prdéjimo en sus necesidades, conforme al axioma: in extrema necessitate omnia buna sunt communia. Y por otra parte recono- cia el derecho de los ricos a sus bienes, y decia a sus Hijos: «Hermanos mios, respetad a los ricos; no les echeis en cara sus defectos. Llamadles hermanos, pero también sefores, pues, ¢qué seria de los pobres sin ellos?» Los ricos pueden considerarse como tesoreros de los pobres y obreros, y a fin de que sean respetados, dice San Francisco a sus hijos: «Amonesto y exhorto a mis frailes, que no desprecien ni juzguen a los hombres que vieren vestidos de vestiduras blandas o de color, usar de manjares 0 bebidas deli- cadas; mas cada uno juzgue y menosprecie a si mismo.» Suaviza también la autoridad y el poder de los superiores y humilla la arrogancia de los que mandan y gobiernan, porque no reconoce en ellos mds que una autoridad de- legada de Dios, y les dice que no son maestros, sino ministros, y que se deben considerar, no como autoridad absoluta, sino como s/ervos de todos; servi omnium fratrum. De este modo, cual habil diplomatico, pone el Sera- fin de Asis, el Caudillo y Patriarca de los pobres, en su debido lugar los. de- beres y los derechos, y tiende unlazo de unién y armonia entre los ricos y los pobres, dando estabilidad de Orden y no una asociacién y cofradia cualquiera a su Venerable Orden Tercera; verdadera arca de salvacidn de la so- ciedad. Las mil teorias que se inventan para definir la clase de relaciones que debe haber entre las clases sociales van fracasando, porque son teorias hu- manas, porque se exponen al margen del Evangelio o fuera del Evangelio. Mientras no se divinice la pobreza, mientras no se dé mds importancia a la pobreza que a la riqueza, mientras el rico y- el pobre no se arrodillen
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