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a ee | E Be. Be DE TERCIARIOS PRANCISCANOS 255 2.° Debe fijar su atencién preferente en las jévenes, a fin de ae el mundo y las pasiones no las seduzcan con sus engaiios. 3.* Se propagard entre las jévenes y demas de la Orden, la devocen a la Eucaristia y se les animard a que reciban con frecuencia, si es posible diariamente, la Sagrada Comunidén, cumpliendo asi los anhelos de Su Santi- dad Pio X. 4." Se insistira mucho en el deseo de S. S. de que /as Terciarias cui- den del ornato de su persona modestamente y sirvan a las doncellas y madres de modelo de santa honestidad. 5." Entre los medios para conseguirlo: una sélida instruccién religiosa y la ya dicha frecuencia de Sacramentos, como preventivos; y como coerci- tivos los terribles castigos que el mismo Jestis anuncia a los escandalosos; la grave responsabilidad que pesa sobre las madres que descuidan la educacién de sus hijos, etc. 6." Ademéas se podian organizar conferencias, cada una de las cuales - constaré de dos partes una técnica (a las sefioras haciéndoles comprender que si ellas no obedecieran tanto a la moda, tampoco el pueblo la seguiria; y a las modistas poniendo de relieve la gran influencia que en las modas pueden ejercer con su gusto.) Se puede terminar con una leccién practica. 7." También podia intentarse la celebracién de «concursos de models de vestidos que lo fueran de arte y honestidad.» 8.° Trabajar por la propagacién de la Liga de Santa Inés, que tiende a desterrar las modas indecorosas en las nijias. 9." No creemos en la necesidad de una academia de corte. Dada la gran influencia que ejerce la mujer en la moralidad de las cos- tumbres, ya se la considere como madre, como esposa o como hija creemos de gran necesidad y altisima utilidad su ingreso en la Orden, procurando que entren desde muy jévenes para que su alma no se desvie o entibie en la virtud. La cultisima autora de esta Memoria afirma que la modestia con ningtin medio se conseguira mas répidamente que con la frecuencia de Sacramentos, Tiene raz6n que le sobra, con tal que los confesores aconsejen con severi- dad perseverante... Y afiade: Creo conveniente ademas que en los pueblos donde fuera posible, se or- ganizdran conferencias dadas por terciarias de alguna instruccién y que po- seyeran conocimientos de modisteria. Estas conferencias se podian dividir en dos series: 1.°. A las Terciarias que han de encargar los vestidos, especialmente a las que se precian de elegantes, (que son las que el pueblo pretende imitar). Estas conferencias tendrdn por objeto ilustrarlas acerca de sus deberes como Terciarias y como cristianas en la obligacién que tienen de respetar su cuer- po, que es templo del Espiritu Santo, que no es suyo sino de Dios que se lo concede para que le sirva; en la obligacién de respetar la inocencia y el pu- dor ajenos, tan maltratados con sus atrevimientos y descocos. Puede termi- narse con alguna seccién practica sobre la adopcién de algunas partes de la moda, sustitucién de otras, etc., de modo que sin perder de vista el buen
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