BCCPAM000522-3-10000000000000

DE TERCIARIOS FRANCISCANOS 147 de aquellos pueblos fuesen Terciarios, a fin de que animasen mejor a sus ove- jas-a practicar las virtudes del Serafin de Asis y a observar la Regla de la Or- den Tercera. En cada pueblo se formen los coros con sus celadores para que todos estén al tanto de las funciones, inaulgencias, reuniones y todo lo concerniente a la vida serafica. Ademdas de los acios mensuales, conviene que cada afio tengan algunas funciones extraordinarias para entusiasmar su espfritu y unirse mas fraternalmente, y hasta podfan reunirse con otros centros en cier- tas épocas, por medio de pequefias peregrinaciones, a fin de que viesen que el ejército franciscano es numeroso y s6lidamente cristiano. Serfa también lauda- ble que en cada parroquia se anunciasen en los domingos las fiestas indulgen- cias, absoluciones y demas cosas que constituyen el incremento del espfritu de la Orden. En fin, cada centro ensefiaré cémo proceder en cada caso par- ticular. Conclusi6n. 1.* Todos los sacerdotes se deben penetrar desde el seminario del espfritu y misi6n sublime de S. Francisco de Asis y de su O. T. asf como también de la voluntad de la Iglesia, para que aprecien mas esta seréfica Orden y la miren con predileccién en su coraz6n y en su parroquia. 2.° Férmense Hermandades Terciarias de Sacerdotes para que tomen como cosa de su deber la. propaganda del espfritu de S. Francisco y de su O. T. Or- ganicense bien estas Hermandades de Sacerdotes, y seria bueno que tuvieran una revista para su instrucci6n y buena marcha. Por lo menos estimarfamos en cada Arciprestazgo hubiese uno o mas sacerdotes que mirasen por la O. T. Hasta los Sres. Obispos debjan exigir alos paérrocos més amor a la O. T. y publicar en el «Boletin Eclesiadstico» en cada afio el estado que tiene en cada arciprestazgo o parroquia este medio eficaz de santificaci6n. 3." En las conferencias morales, después del caso moral, serfa laudable que tratasen de algtin punto de la O. T., para que asf la conociesen mejor, la apreciasen en su justo valor y la propagasen en los fieles, pues ésta es la vo- luntad de los Sumos Pontffices, y asf lo exige también el provecho espiritual de las almas. 3. D. Amando Piramuelles, Parroco de Zuazu Centros formados por va- rias Parroquias pequefias La Regla de la V. O. T. es blanca hostia compuesta de migajas del meollo del Evangelio o sea alimento nutritivo de las almas. La V. O. Tercera confirma la voz del Paérroco en la correcci6n de costum- bres y le suple en el silencio que a veces las circunstancias le imponen y meto- diza y facilita los medios de salvacién. EI fin de la O. Tercera, que es primera y directamente salvarnos y darnos medios para ello, la hace menos adaptable al espfritu mundano que en todo se infiltra y iltimamente su universalidad, que comprende todo sexo y edad; y su estabilidad que permite las mismas listas y notas para much{simos afios, son ventajas considerables.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz