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Si Ae es ay DE TERCIARIOS FRANCISCANOS 185 fiadas y nueras que no vayan a visitar a sus parientes. El consejo caera en el vacio. Demos un paso mas y pretendamos imponerles obligacién de abs- tenerse. Se indignardn, protestarén preguntandonos quiénes somos nosotros para privarles de visitar a sus parientes y de cumplir los deberes de ciuda- dania, parentesco y urbanidad. Y si insistimos en nombre de la moralidad, la indignacién subird de punto, nos tratarén deinjustos y de faltos de cari- dad, atribuyéndonos juicios temerarios y sospechas de su moralidad. Estas consideraciones pue se expusieron en la discusién el dia primero del Congreso, movieron a modificar la conclusién del Sr. Golddraz en esta forma. Los Directores de la Orden Tercera vigilen con especial cuidado la conducta de las jévenes Terciarias que asisten a las fiestas de otros pueblos. Pero ni esto basta. Mas practico seria que la autoridad eclesidstica se en- tendiera con el alcalde para que en tiempo de fiestas no se toleren reuniones en locales reducidos, que los bailes sean presenciados por el alcalde o su re- presentante, que se cierren las tabernas a hora conveniente, etc. etc. En es- ta forma, mucho se puede hacer en favor de la moralidad. 4. R.P. Jesus Alejaldre, O. F. M. EI R. P. Jestis Alejaldre coincide con los demas autores de Memorias de esta seccién en que la recreacidn es necesaria, que las diversiones de hoy son peligrosas, que el mundo tiene muchos atractivos y muchos medios de corrupcién. Y afiade el P. Alejaldre que una de las consecuencias funestas es que se abandona la vida de familia, buscando cada cual compafiias peli- grosas. Dadas las aficiones de nuestro siglo, dice el mismo Padre, nada mas conveniente que la creacién de centros-recreativos que se proporcionen a los Terciarios particularmente a las jovenes juegos honestos. A continuacién men- ciona varias clases de juegos: el domind, las damas, ajedrez, billar, rompe- cabezas, con local donde puedan corretear los demas jévenes jugando al co- tro, al dimon, ala cuerda, gimnasia, tirar al blanco, ala pelota, baldén, aro, bolos, juego de anillas, de la rana, etc. siendo conveniente el entretenimiento ya de mtisica, ya de cine o proyecciones instructivas, etc. No deberian fal- tar conferencias amenas dadas por personas competentes. Deberian facilitar- se Revistas de caracter religioso, periddicos catdlicos, libros... El dinero para todo podraé obtenerse ya por medio de cuotas mensuales, ya con donativos de personas caritativas y entusiastas, ya con colectas ex- traordinarias. Al frente de etos Centros deben ponerse personas respetables, compe- tentes, experimentadas, para que no se introduzcan abusos. Conclusion. 1.°. Creacién de Centos religiosos-recreativos para Terciarios no solo

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