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DE TERCIARIOS FRANCISCANOS 127 12. R. P. Sebastian de Ubrique La devocioén a la Divina Pastora Sabido es la importancia gue habfan alcanzado los Rosarios en el si- glo XVIII. Acostumbraban salir de una iglesia a otra, llevando el estandarte con una imagen pintada de la Santisima Virgen, a la que acompafiaban, cantando el Santo Rosario, los fieles, llevando en las manos faroles encendidos, que daban a la procesién un tinte indescriptible de piedad y de poesia. Estos Rosarios, muy populares en Cadiz, donde se inmortaljzaron con ellos los VV. PP, Pablo de Cadiz y Feliciano de Sevilla, tuvieron grandi- sima importancia en esta ciudad, ala que fué tras- ladado el V. P. Isidoro, colaborador de éste Uulti- mo en las célebres proce- siones. Empez6 el V. P. Isido- ro de Sevilla, varén de grandes virtudes y dela primera nobleza de esta ciudad, sacando los Ro- sarios, con una imdégen dela Inmaculada. Llega- ba la procesién a la Ala- meda de Hércules, y allf, en improvisado pulpito arengaba ala muchedum- bre, que creciendo de dfa en dia en fervor, lleg6 a formar verdaderas ‘mani- festaciones populares. En una de éstas, que habia constitufdo un ver- dadero triunfo, al volver de ella, se puso el V. P. Isidoro en oracidén, y allf se cree que Dios le inspir6 la devocién a la Divina Pastora, que es tradici6n constante se le apareciéd, man- dandole la diese a conocer en este traje al mundo. Al dia siguiente se dirigi6 al pintor Miguel Alonso Tovar, discfpulo de Murillo, y le encarg6 la primera ima- gen de la Divina Pastora. (Archivo de Santa Marina.) Una vez terminada, seguido de inmensa muchedumbre, se dirigi6é a la gran Alameda de Hércules, y bajo los seculares 4lamos predicé el primer serm6n, daéndola a conocer al mundo el 8 de Septiembre de 1705. El efecto fué maravillo- 80; un entusiasmo indescriptible se apoderé dela mucheaumbre; se obraron aquel dfa grandes conversiones, y Sevilla, entre asombrada y enternecida, la puso desde entonces enfre sus devociones favoritas. Procedié a hacerla aprobar por el Ordinario y por la Sede Apostdlica, y a

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