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DE TERCIARIOS FRANCISCANOS © 107 dentro de los muros de la Orden y sus sucesores la dieron a conocer por todo el mundo. Significacién del Nombre dt Je- , sus segun San Buenaventura Segtin se desprende de la lectura de las obras de San Buenaventura (1) con especialidad de sus Meditaciones, Sermones y otros optisculos es un Nombre que se refiere propiamente a la naturaleza divina unida con la humana y no vi- ceversa y que se debe interpretar «Sa/vador>, porque comunica la salud con la remisi6n de los pecados, juntamente con la infusién de los carismas y con el cumplimiento 0 consumaci6n de los deseos espirituales de la bienaventuranza. Jestis es su verdadero nombre, afiade, (Ipse enim salvum faciet populum sum a peccatis eorum), porque es el salvador de su pueblo, y es su propio nombre. (Non est in aliquo alio salus) porque ningun otro puede salvarnos. A Propiedades del Nombre de Jesus Es un nombre poderoso, pues por su virtud quedan derrotados nuestros ' enemigos, restaura los decaidos dnimos y rehabilita nuestras almas. Es nom- bre de gracia /leno, por cuanto que nos fundamenta la fé, corrobora nuestra és- peranza, recalienta nuestra caridad, y complementa nuestra santidad. Nombre festivo, ya que es jibilo del corazén, melodia de los ofdos, que lo escuchan, miel en los labios que lo pronuncian, y en las inteligencias luz esplendorosa. Nombre delicioso, alimento regalado para el alma qué lo medita, béalsamo sua- ve para el coraz6n que lo invoca; nombre que al escribirlo, irradia luz, y predi- cado esclarece e ilustra los entendimientos. Nombre, en fin, glorioso, que otor- ga vista a los ciegos, soltura alos cojOs, a los sordos ofdos, alos mudos ha- bla y devuelve la vida a los muertos. (2) “ Cuan digno sea de toda honra Lo considera el Serdfico al Nombre de Jestis todo digno de admiracién, amor y temor al propio tiempo: de admiracidn, por su potencia en crear, sos- tener y gobernar al mundo; digno de amor, por su clemencia en perdonar los pecados e infundir los carismas; digno de femor, por la sublimidad de su sefio- rfo, por la severidad de su celo, por la irrevocabilidad de su juicio; por todo lo cual hay que venerarlo humildemente, invocarlo, bendecirlo con regocijo y amar- lo sobre todas las cosas. Fiel a sus ensefianzas, sus acciones todas, su vida entera estuvieron informadas por una idea cumbre y dominante, la idea del Dul- ce Jestis, muerto en cruz, por salvar alos hombres. Y a tanto lleg6 su amor y entusiasmo por el anagrama del Santo Nombre de Jestis, que lo hizo grabar en su sello cardenalicio, circundado de flamantes rayos, entre los que se lee el lema: «Soli Deo honor et gloria.» Del celo por propagar este Dulcfsimo Nombre nos dan la medida éstas pa- labras, que tanto repite el Dr. Serdfico a imitacién del Dr. Melifluo, San Bernar- do: «Oh hombre, sea que te pongas a escribir, te des a leer o te dediques a en- sefiar, nada te dé contento, si el Nombre de Jestis no entra de por medio en esas acciones. (1) Opera omnia Ss. Bonav. ed Quaraechi. (2) Ibid Tracta. V. festivitatibus Pueri Jesu.--Festiv. Ill., t. Vill, pag. 92.

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