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como ya hemos visto. Su intencionalidad es exclusivamente fundante del modo de ser de los «Tarikbímom6»: de su forma y su canto. 1.5 .5. Dos barí se convierten en "Kariká" (ardita) y "Tainbiribí" ( pa;arito) 223 Nos lo narran de k siguiente manera: «Un día dos barí, llamados "Arríra", intentaron cohabitar con la luna; pero no pudieron, porque la luna estaba muy fría. Al bajar de allí arriba, Sabaseba los convidó a una en ardita ("Kariká") y al otro en un paja– rito ("Tainbiribí"). Desde entonces, la ardita anda inquieta, viva y muy ligera por los árboles. Y dicho pajarito no hace más que volar continua– mente». Tampoco en este mito se nos presenta intencionalidad alguna mo– rijlizante. Sólo alude a~ modo de ser y comportarse dos animales que intentan fundar en si.: tradición mitológica por este acontecimiento ocurrido en los tiempos de Sabaseba. El deseo humano de habitar en la luna, lo analizaremos más adelante. 1.5.6. Los "Akab6" ( o "Akab6nbarí") se convierten en pájaros 224 Nos los relatan de formas diversas. Una de ellas dice así: «En la región de las nubes ("Borába"), existen personas que nacieron de las cenizas de la viejecita, con su conuco allí arriba como los barí :ie– nen en la tierra los suyos. A veces, vienen sobre los bohíos de los barí, durante el día, en forma de pájaros grandes, llevándose en brazos a las niñitas. Allí las crían y se casan con ellas». El presente mito sigue la misma línea de fundación del comporta– miento de ciertos pája:os, sin relación alguna moralizante 225 • 223. «Tainbirí»: desconocemos, también, el nombre científico de este pajarito. En Venezuela se conoce con el nombte de «Cristofué». 224. El nombre de «akabónbarí» no debe llevarnos a la confusión de creerlos pe::-te– necientes al grupo etnológico barí. Se trata de pájaros-personas (personas transformadas en pájaros). Desconocemos su nombre científico. Otros tipos de monos: «Sushána»: nombre genérico de monos. «Brasí»: Cara blanca. «Bisui»: Cuche. «Kochigbá»: Coche rojo. 225. A. de VILLAMAÑÁ.>I, a. c., 15, atribuye a los «akabó» algunas funciones, como la de maltratar a los barí tirandolos en un lugar donde hay muchas espinas, que, según nuestros informadores, no les corresponden. 245

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