BCCCAP00000000000000000001106

-137- tantos inadaptados a las cosas espirituales, incapaces de sentirlas ni de hablar de ellas sin decir mil inepcias, como tartamudos que apenas recuerdan sílabas· de lo que de niflos fijaron en la memqria, o como verdaderos mudos afectados por la sordera nativa, ignorantes total– mente de la religión? No quieren oir, rehusan ser alec– cionados, se creen suficientes y lo que les parecería una necesidad tratándose de cualquier otro orden de cono– cimientos, en los relacionados con la moral cristiana, con el destino del alma, con la ciencia de Dios, lo encuen– tran razonable; es decir, hablar de lo que no entienden, expresar conceptos disparatados que se tes antojan ver– dades reveladas, y darse el placer de impugnarlos, co– mo si la cerrazón de su mente creara el misterio y ellos fueran quienes denuncian sus absurdos. A- estos sordo– mudos les ofrecemos el contacto de la palabra de•Cristo Jesús, que se dejen tocar por su dedo.soberano; que se pongan al alcance de la predicación evangélica; que sal– gan así de su nativa y calculada ignorancia, y les pro– metemos que después podrán hablar rectamente, no ya de religiones asiáticas o de cultos extravagantes, exóti– cos en que se muestran tan entendidos, sino de la reli– gión cristiana que profesaron en el bautismo, y ha civi– lizado el mundo y les ha preparado una cuna honorable y los distingue de tantos. que todavía yacen sentados en las tinieblas del paganismo. Argumento moral Si los que hemos tenido la dicha de nacer en país cristiano fuéramos consecuentes con .nuestra fe y nos

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz