BCCCAP00000000000000000001106

-136- mismo aprovechar to. que, con pródiga mano, ha pro– visto el Sefior en la creación; necesita que su madre aplique a su pecho aquellos labio:: sedientos, que le en• , sefie a comer y a andar y a medir las distancias, y lo acostumbre de manera que después él mismo busque y encuentre y asimile los ,alimentos. En el orden del conocimiento sucede otro tanto; el nifio es una capaci– dad vacía; si es normal, podrá llenarse esa tabla rasa con cuantos conocimientos sean necesarios; pero si no oye, queda incomunicado con el mundo exterior; si ade– más no ve, será como un idiota sin más punto de relación que el tacto; vegetará, sentirá, dormirá, vivirá en un mundo poblado de tinieblas. Pero si oye la palabra ma– terna fijará en su cerebro el lenguaje dónde encaman las ideas; cuando el nifio use de su razón, sabrá pres– cindir de lo concreto y material y formar conceptos abs– tractos que la palabra misma significa: antes de que su razón despierte, ya tiene en su alma los gérmenes de las ideas, y sabe mil cosas que le son absolutamente necesarias: comienza su vida intelectual por la escritu– ra y la lectura; si se empefiara en no escuchar a na– die, ni valerse de nadie, quedaría como el sordo-mudo incomunicado con el mundo de las ideas, ineducado, inadaptado, idiota. ¿Por qué pues, no se atienen los hombres en su vida espiritual al proceso de asimilación de afuera para adentro, ni tienen interés en escuchar la palabra dejesucristo que les revela el misterio de la vida del alma y sus destinos?.. El foco de la luz divina está encendido; «El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros»: díjonosal oido las palabras que revelan nuestro destino; ¿por qué hay

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz