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LA UNIVERSIDAD DE SALAMANCAYEL JURAMENTO INMACULISTA 485 Aroyo (sic), chatedrátio de propiedad de philosophía natural, pareció el medio tan acer– tado que casi todos lo siguieron, de suerte que reclamando el Doctor Marcos Díaz, chate– drático de Prima de Leyes, y pidiendo al Retor que executase luego, sin remitir la causa a Su Santidad, porque no había para qué esperarla, se enbraveció el Doctor Barrios, pidiendo por testimonio cómo se havía dicho tal error en Claustro tan grave qeu tal c¡:ensura merec¡:ía rac¡:ón tam poco advertida y tam indigna de un hijo de la Yglesia que ha de tener a buena suerte, qué causas en semejantes materias varían a manos de la carreza, para que con su aprobación quede la causa abonada y favorecida, y las consciencias seguras, a las mismas reprehensión acudió el Maestro Dr. Diego Girón acriminando tanto que hubiese quien por el antojo de su pasión quisiese estorvar que a esto no previniese el parecer y aprovación de Su Santidad, y supo ponderar tam bien esta rac¡:ón, que quedó el Doctor Marcos Díaz bien corrido de lo que havía dicho, y todos bien contentos de lo que havía dicho. Votóse el voto segundo por votos secretos y salió la causa de que acudiesen a Su Santidad favorecida con treinta y dos votos, tubo en contra diez y siete. Llegóse a tratar el tercer punto, en el qual habló gloriosamente el Maestro fr. Basilio de León, engrandeciendo sus prendas, sus letras, su religión, su prudencia, su gravedad, el bien que hacía en la Yglesia lo mucho que la Universidad en lo temporal y espiritual le devía, y que si por pequeños servicios solían los reyes hacer grandes mercedes y escritores, y con ceder grandes privilegios era rac¡:ón y justicia las tubieses en este punto el insigne Orden de Predicadores, quedando los religiosos dél y graduados, esentos desta ley y estatuto, y libres deste juramento, y hicieron otros muchos las mismas rac¡:ones. Votóse este punto por votos secretos, salió en favor de la esención de los dominicos con treinta y quatro votos, quedando solos quince por la parte contraria. Suceso fruto de este, tenido por avieso de los que pretendían el juramento porque en el 2 y 3 punto se dieron por condenados, y en el primero por desfavorecidos, pareciéndoles que prometía de próspero en la apariencia erra de contraria en la esperancia pues con el segundo punto de que se remitiese al Pontífice, se malograría la execución con la dilación y así acavado todo esto, el Maestro Antolínez porfiava en que ia que por de presente, por lo decretado no se hiciese estatuto obligase por vía de ley a los venideros. Los jurasen luego los presentes por sus personas con solemnidad y que sería bien predicase en el tal acto el Maestro fr. Pedro de Herrera, que con esto le pareció salía él con su intento y se hacía rui– do por el mundo de que la Universidad de Salamanca havía jurado la pía y desmarase la Re– ligión de santo Domingo, viendo a la Escuela de Salamanca, juramentada en la defensa de esta causa. No se le admitió su petición al Maestro Antolínez, porque se le respondía tan cuerdamente como era rac¡:ón lo uno, diciéndole que para este punto no se podía tomar la revolución para agora, a que él respondió vendría carta de su Magestad, que mandase hicie– sen esto y lo otro, porque le dijeron que para el juramento personal que él pedía, no era menester solemnidad, sino que cada uno la podía hacer en su casa y él se podía a hacerla en su c¡:elda, sino que en nombre de Universidad, se havía de esperar la resolución de Su Santi– dad, y con esto se levantó el Maestro fr. Diego Girón, siguiendo este parecer onc¡:e médicos

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