BCCCAP00000000000000000000852

CARTA XXX, 26.,.27 ENERO .I9II 217 la existencia de Dios, Dios Uno y Trino, presente a mi alma en todo tiempo y lugar, su gloria y felicidad, que amo más que la propia mía. J\;Ias ahora este único bien que poseo en el mundo se me acaba, porque estoy condenada al infierno y en el infierno no puedo gozarm~ en la gloria y felicidad de mi Dios en su existencia· divina, porque no le ~maré, me quitarán la caridad divina con que amo al Señor, y no podré ni acordarme de El siquiei·~ sin sufrir horrores a causa del despecho yt aborrecimiento que me producirá la vista o recuerdo de esta. gloria y felicidad divina, que constituye en el mundo mi pa– raíso. ¡ Oh Dios mío, habiéndoos pedido tanto, tantísimas _veces, que ya que no tnerezco .gozar de vuestra vista clara en e1 cielo me lle– véis después de mi muerte a donde pueda poseeros por gracia y por amor y v_ivir y vivir _siempre con Vos como vi;o en esta vida, no concedérme_lo siendo ésta la.· única gracia que os he pedido! ¡Qué desgraciada'. soy ! Y que esta condenación mía, que esta desventura de vivir siempre separada de Vos e identificada con el pecado y la mentira, lo haya granjeado yo por una cosa que me ha costado tanto. tantísimo, como escribir y a costa de tantas penas y: angustias ... ¡ Ah ! ¡ Que esto es insufrible! Perder a Dios_ para siempre; a Dios, con quien 'tanto me he gozado y que ha sido y es el único amor de mi alma, y perderlo por una cosa que me cuesta tanto trabajo como escribir ... , ¡ qué desgraciada soy ln Le repito, Padre mío, q.ue he sufrido mucho persuadida de que me condeno y ya no hay remedio para mí, que· mis pecados son tan grandes (sobre todo el de haber escrito el librn que V. R. tiene en su poder), que no merezco perd6n ni hay en este mundo medio de perdonarlos. Des.eaba yo que V. R. me absolviera de este ·pecado, a mi parecer tan grave,· de haber escrito el indicado libro y también del que cometo en es_cribir mi vida, como me ábsuelve de los demás. ;. pero lo · veía imposible, pareciéndome no había perdón para tales pecados. Por otra parte, parecíame que V. ~- no era ni sería en adelante para mí un Padre, como lo fué, sino un Juez severo, que me condenaría en todo y por ·todo ; y esto me aterraba y afligía so– bre manera. Y cón:o no, siendo yo una criatura que me condeno a mí misma .en todo, me parece que ofendo a Dios en todo lo que ejecuto y me meto en lo más prqfundo. del infierno en cuanto salgo de Dios y desciendo a mi propio ser.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz