BCCCAP00000000000000000000852

CARTA XXVIII, 21 E~ERO 191 I 207 daron hojas en blanco (1). Figúrese ei efecto que me haría oír esto; así que estoy en brasas. Tengo sentimiento no de haber escrito el libro, pero sí, y. muy grap.de , de haber dejado salir de mi poder y hasta de que V. R. se entere de· su .contenido. ¡ Ay, Dios mío, qué desgracia la mía ! 2.-Estoy triste por varios motivos; pero sobre todo porque es– toy (me parece) en pecado mortal. Y esto me aflige mucho, y mucho . más porque al escribir mi vida veo que toda ella la voy pasando en esté triste estado de pecado, siempre en desgracia de Dios, a excep– ción de algunas épocas, no muchas ni muy largas. No tengo tiempo para más. Continúo siendo la misma. Absuél– vame de tanto pecado e ingrat.itud; Su indigna hija que le desea todo bien y ama de todo corazón y quiere serle obediente hasta Jq. muerte, Sor_ Angeles Sorazu. Se me olvidaba decir que el Padre me dijo que le escribiera di– ciendo que una vez enterado del libro lo devolviera a la comimidad. Pensé hacerlo, viendo que de otro modo .no se determinaba a man– dárselo; pero no pude y tuve que decfrle que no podía, porque enten– dí.a que era voluntad de Dios que le mandase e1 libro sin ponerle ninguna: condición. Y así lo hizo. (1) Y como no hay ma,J que por bien 1110' v,enga, gracias a Ia ,conducta del ex– Dit·ecto,' espiritual podemos hoy formarnos una idea de algunos pasajes ·del citado libro, puesto que se han conservado las hojas en que fl escribió algo de su puño y letra. Cf. P. ,MELCHOR DE PoBLADURA, Una Flor siemp1'eviva, p. n5.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz