BCCCAP00000000000000000000852
202· CORRESPONDENCIA DE LA M. ÁNGELES CON EL P. MARIANO dijo el Señor-'; Yp comunicaré al Padre la caridad y amor que arde en mi serio hacia tu alma, para qÚe no se escandalice de tus pecados ni por éstos te quiera y estime menos; y le daré también luz para . que vea con la misma claridad que tú en este momepto, y más claro también, la bondad de tu alma, el espíritu que. te guía y la verdad de los favores que .te he prodigado y conducta que he seguido contigo. En cuanto a hacer notorios al mundo tus pecados, harás lo que. él te manda ; pero, como quiera que sea, el atributo de mi bondad brillará en ti y será ensalzado por cuantos leyeren el relato de tu vida interior. .. » En cuanto a escribir lo mejor que pueda, procuraré complacerle, pero sin pérdida de tiempo, pues .e~timo más éste que todos los ho– nores que me puedan tributar si lo redactare bien, aparte de que me repugna muchísimo pasar plaza de sabia, siendo c~mo soy ignoran– tísima _ y tan ruda que ni siquiera sé hablar como se debe lo preciso e indispensable a la vida conventual con mis religiosas ; ¡ cuanto menos escribir! Repetidas veces me he sentido inclinada a escribir con la misma l_etra qu~ la -historia del Amor eterno de Dios al hombre. (1); mas no he querido hacerlo por cierta repugnancia, o no sé qué, que me impide el esmero que V. R. quiere que tenga en redactar mi· vida. ¡ Ay Dios mío! Redactar mi vida; vuestra conducta conmigo; mi correspondenda a Vos ... ! ¿ Dónde me mete1:é yo; que no me vean, .y qué tal estaré yo dentro de dos, cuatro, seis meses, cuando entre de nuevo en el profundo abismo de mi miseria y me haga cargo de lo que estoy haciendo ahora sin darme cuenta de lo que hago? ¡ Ay Dios mío! Pero dejemos ésto por ahora y no empecemos a ·sufrir antes de tiempo que, como dice la Sagrada Escritura, hay tiempo de reír y tiempo -de llorar (2), y es preciso dejar cada cosa para su tiempo. 3.-Como maña.na es, o celebra nuestra Seráfica Religión, la fies– ta del dulcísimo Nombre de Jesús, quiero prepararme para celebrarla· y obsequiar en El a mi Divino Esposo Jesús lo mejor posible con la confesión de mis faltas y cue~ta del estado de mi alma a quien tiene a su cargo la misma. Y éste es el motivo que me mueve a escribirle esta tarde. Dios Nuestro Señor continúa siendo para mí lo que V. R. sabe. (r) Cf. P. MELCHOR DE PoBLADURA, Una Flor siemP..reviva, p. u3. (2) Eccli., III, 4.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz