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196 CORRESPONDENCIA DE LA M. ÁNGELES CON EL P. MARIANO o palabras dirigidas por V. R., para que produjeran en mi alma los efectos divinqs que antes, y algunas cositas más. Desde entonces es– toy, repito, en el mismo estado que V. R. me dejó. · 3.-El 30 del pasado recibí la adjunta esquelita de la enfermita de Sta. Brígida. Me inspiró tanta compasión, que en mi corta con– testación ·de\ 31 le dije que l::rabía pedido al Señor q~e no la sacase de este mundo sin haberla colocado primero er;i el estado de gracia y santidad a que la tiene destinada, y que al efecto me habfa ofrecido .a padecer por ella, y si se veía apurada, dijese a Jesús que repartiese los sufrimientos entre las dos, con mucho gusto le ayudaría a sufrir. No sé si el Señor aceptaría mi ófrecimiento, lo cierto es que aquel mismo día por la noche después de Maitines tuve que acostarme y al día siguiente no me pude levantar a comulgar ni a Misa. Comul– gué en cama y procuré asistir en espíritu ·al santo sacrificio de la Misa ; y lo propio hice el lunes, martes y miércoles, en los que tam– bién comulgué en cama. El jueves me levanté a comulgar y volví a Ja cama hasta medio día. Me fuí a coro a Vísperas y estuve levanta– da hasta anochecer. Desde entonces me levanto· todos los días a las seis y media y me acuesto antes o después de cenar ; hoy pienso ir a Maitines. Estoy mejor; pero no bien. Paso las noches un poco mo– lestada y con la ventana abierta, porque me asfixio ; no sé si me da calentura .o qué. El médico se ríe de mí, porque. le digo que siento muchos ardores en el estómago y que me hace daño comer, pues dice que debo confundir el estómago con ~l corazón ; así que no le quiero decir nada. El domingo, como me sentí mal .Y no podía tomar más que caldos y leche, quebranté el ayuno. El lunes mé' mandó el médico que continuara con la misma alimentación a causa de los vómitos, y quebranté también el ayuno por el mismo 1:1otivo. ·Después me prohibió el Padre todo ayuno, incluso los de Regla, hasta que me ponga mejor, y por esto no he vuelto a ayunar. Lo siento, y más porque estamos en la cuaresma de los Benditos (1); pero espero en mi Dios que no tardaré en po~erm~ bien, o mejor. 4.-En cuanto a mi qalud, ignoro la voluntad de Dios ; pero yo aunque conforme, muy co_nforme y aun contenta con mis_ dolencias (1) !La.cuaresma de los Benditos;· o Bendita, empieza el día 7 de enero y dura cuarenta días seguidos. Se denomina así por la, bendición .partdicular que el Seráfico P. S. Francisco promete a quienes :ia ayunan.

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