BCCCAP00000000000000000000852

CARTA XXIV, IÓ DICIEMBRE 1910 en mí por ser una pobte desgraciada. ¿ Le parece que me conce.derá Diós esta gracia, o lo que es lo mismo, la. gracia de su amistad, la gracia santificante, la que estimo más que la gloria del paraíso y es– toy por decir más que al mismo Dios,. pues no quiero poseer a Dios estandt"> en ·pecado privada de su divina gracia? Pídale' V. R. y sf me concederá, pues en el fondo del alma siento una cosa que me ase– gura que '!sí. 5.-He pedido al Prelado que le autorice para que nos confiese de extraordinarfo en estas Témporas, y me ha contestado que sí, caso que en las anteriores no,s hayamos confesado con uno fuera de la Or– den .. He vuelto a .escribir diciendo que nos.' confesó V. R. : pefo que 1J> haga el favor de .dejarnos copfesar por esta vez, que e11 las siguien– tes dejaré a su voluntad la e]e~ción del. confesor extraordinario. A lo que me contesta didendo que está mandado que una de· ras Témpo– ras del año se confiesen las religiosas con uno que no es de fa Or– den ; y sí en alguna de ·las Témporas nos hemos confesado con quien 11() es de la Orden, podetnos confesarnos con V. R., de lo contrario que no. Corno nos confesamos en marzo con un P. J es'uíta; pue- de V ..R. confesarnos esta vez, gracias a Dios. · No puedo más. Suya en Jesús, que le desea todo bien, Sor Angeles Sorazu.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz