BCCCAP00000000000000000000852

CARTA XVI, 17 NOVIEMBRE 1910 1 43 mos sentimientos de caridad que su Divina Majestad respecto de mí, cambié de prop6sito y· comencé a observar la conducta que hasta aquí en mi trato c_on Dios en cuanto a mirar siempre presente en f::I a quien hace sus veces. conmigo, pues es ésta su divina voluntad. 3.-El día 14 lo pasé muy angustiada, llorando casi todo el día, y no cumplí su mandato de vivir en Dios por los motivos que V. R. ya supone. Sentía tan vivamente la profunda herida abierta en el fondo de mi alma por Dios en la persona de V. R. en este último viaje a Valladolid que me parecía no podría cerrarse jamás. ¿ Y qué sé yo? Pero a pesar de este vivo dolor y aniquilamiento que experimento, deseo vivamente y con más ardor que nunca ver terminada la carta y cuando me tiene prometido escribir para la perfecta purgación de mi pobre alma. ¿ Cuándo la terminará? ¡ Oh, y cuánto lo deseo! En– tre tanto el recuerdo o la simple idea de V. R. produce en mi alma los efectos que produciría en. una víctima dotada de razón la vista del sacrificador, qué la ha de inmolar, en el momento crítico de descar– gar sobre ella el_ golpe de. muerte ; pues esto y no otra cosa soy yo al presente, y es por esto que experimenta mi alma grandes angustias con sólo acordarme de V. R. ¡ Cuánto me acuerdo de lo que me dijo en una carta que me dirigió la semana de pasión este año en }a que me aconsejaba imitase a los corderitos que besan la mano o lamen el cuchillo de quien los degüella! ... _No entendía yo entonces lo ·que me quería decir el Señor por V. R. en aquella carta (1) 1; pero ahora ya lo entiendo bien, y me sirve de consuelo el recuerdo del contenido de aquella santa carta, la que leí en cama, pues estaba enferma cuando la recibí. Pero ansío mucho _el término y fin de la inmolación de mi alma, no tanto por librarme de angustias y sufrimientos (pues es– pero poclecer mayores), cuanto por complacer a mi Dios que tan ar– dientemente desea verme aniquilada por completo en el propio sér pa– ra transformarme en SL ¿ Cuándo lo conseguiré? En manos de V. R. está. Hágalo proHto, Padre mío, pues yo no· puedo vivir más en mí. l\lÍ ucho siento sus molestias en escribir, pero Dios se lo pagará; a quien pido constantemente le obligue cuanto antes y le premie esta grande obra de caridad cual sólo· El sabe y puede premiarle, y se lo premiará, no lo dude. 4.-El día 15, después de Misa, ele ocho y media a nueve, estan- (r) La escribió desde Salamanc~ ha.::ia el 15 ele marzo.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz