BCCCAP00000000000000000000852

126 CORRESPONDENCIA DE LA M. ÁNGELES CON EL P. MARIANO impedimento alguno; pero ahora, con tantas alabanzas y demostra– .ciones .de cariño por parte de las criaturas y mi ·soberbia· y poco amor de Dios con que he admitido este cariño y alabanza, me he ensuciado otra vez e imposibilitado mi alma para ir a Dios, a quien me parece que he sido muy infiel en esta ocasión por no haber referido a El todas estas demostraciones de afecto como debía. Y he aquí que estoy otra vez en pecado y en necesidad de convertirme nuevamente a Dios y no sé. de qué manera. 3.-Así di.scurría yo y en esto estaba pensando, cuando ayer re– cibí su carta ( r). Excuso .decirle la alegría y consuelo que recibí al ver lo que me dice acerca de la epístola que piensa e.scríbirme. ¿ Cuándo será esto, Padre mío? ¿ Dentro de,uh mes? ¡Ah! No puedo yo espe- · rar tanto. Se me hacen largos. los días, tan largos como semanas, des– de que V. R. marchó de Valiadoiid, y-es porque estoy deseando en– golfarme en Dios y no puedo hacerlo sin morir primero ; y no puedo llevar a cabo esta muerte en mí, porque tiene dispuesto Diós hacerlo por medio de V. R. No me tenga, pues, así; no me haga sufrir más con diferir ele un día para otro el hacerme morir de una vez para siem– pre a todo lo que no es Dios. Yo bien sé que no merezco que V. R. ni nadie se tome la menor molestia por mí ; pero lo merece Dios, J esu– cristo, el Unigénito de Dios Padre, cuya gloria se interesa, y también la Santísima Virgen; y estos. Divinos Señores le pagarán muy bien las molestias que se toma y se tomará en escribirme, y escribirme cuanto antes lo que tiene pensado, mejor diého, Dios le ha inspirado para bien de mi alma. Y para que yea que esto es verdad y que urge el qüe yo salga cüanto antes de mí y rhe engolfe en Dios, le diré lo qüe en estos mis– mos momentos, estando escrioiendo lo que acabo. de indicar, me ha ocurrido. Ayer, en seguida de i·ecibir su carta, vino el R. P. N ., quien elijo a la lVL Vicaria que cleseabá hablar conmigo. Hacía tres días que yo estaba en cama con calentura y baldada, por lo que no pudo satisfa– cer sus deseos. Quedó en qtie vendría hoy (pensaba yo levantarme ayer por la tarde, como lo hice); y acababa de venir en estos momentos. (Í) El P. Maria,no le escribió él 6 de octubre anunciándole su propósito de redactar una epístola relacionada con la «Confesión general» que le había en– viado la M. Angeles. Véase más adelante.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz