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Se fue con prisas a la montaña 425 Día 22. Fueron cayendo en éxtasis las cuatro; primero Loli y Con– chita, después Jacinta y, finalmente, Mari Cruz... Esta, al bajar de los Pinos, se fue a casa de Daniela (que estaba en cama, con una pierna muy mala, imposibilitada de andar) y le dio a besar el crucifijo. Daniela saltó de la cama y decía que estaba c·..1rada; yo creo que fue algo de sugestión, pero ella saltaba y subió las escaleras como si nada tuviese; veremos qué pasa mañana.» Don Valentín no oculta así su desconfianza de que hubiese de verdad una curación milagrosa; pero don José Ramón G. de la Riva apostilla esas palabras del párroco de Garabandal con estas otras suyas: «Yo estaba en el pueblo y oí los gritos de alegría de las personas que lo vie– ron y los comentarios como si de un milagro se tratara. Pudo compro– barse más tarde que no hay explicación natural del hecho. Daniela fue a hacerse una radiografía y se vio su completa curación. Hoy está casada y tiene hijos, lo que seguramente no hubiera sido posible de seguir con las lesiones que tenía, creo, en la cadera.» A punto de terminar el mes, el día 29, miércoles, ocurrió algo que me parece muy importante, pero que don Valentín despacha con unas pala– bras: «Tiene aparición Loli en su casa a las cinco y media. Da a besar objetos a la visión... Una inglesa anglicana 8 se emociona mucho. Quiere que la bauticen.» 9 * * * Durante todo el mes los visitantes de Garabandal fueron numerosos, lo que no es de extrañar, teniendo en cuenta que agosto es por excelencia el mes de las vacaciones y que la tierra d~ Santander venía siendo tra– dicionalmente una de las zonas preferidas para el veraneo. Por don Valentín sabemos, por ejemplo, que el día 8, además de los dos sacerdotes de San Sebastián que ya se dijo, estaban en el pueblo numerosos asurianos; el 12, dos canónigos de Oviedo: el señor No– valín, archivero, y don Rafael Somohano; el 15, fiesta de la Asunción, un agustino, un franciscano y dos monjas; el 16, tres sacerdotes de Palencia; el 17, unos doscientos forasteros, entre los cuales un hijo del señor Carrero Blanco (vicepresidente del Gobierno), otro hijo del que fue alcalde de Madrid, conde de Santa Marta de Babío, y los dos hermanos Martín Artajo: don Alberto, secretario del Consejo de Estado y ex ministro de Asuntos Exteriores, y don Javier, con muy altas fun– ciones en el importante complejo de la «Editorial Católica». De entre los muchos visitantes cualificados de Garabandal en estos días tenemos que destacar al cura de Barro, don José Ramón García de la Riva; su visita fue prolongada y buscando aprovechar al máximo todo su tiempo. Cómo vivió él aquellas jornadas, nos lo dice una pá– gina de sus memorias: 8 La Iglesia anglicana surgió en el siglo XVJ (cuando la Hora del Protestantismo), al romper con el Papa de Roma el rey de Inglaterra Enrique VIII; se impuso por la violencia como Iglesia oficial del país, y aunque tiene su jerarquía y organiza– ción «eclesiástica», reconoce al rey como su cabeza suprema. . ' Se sobreentiende con el rito católico, pues de suponer es que ella habría reci– bido el bautismo en su Iglesia anglicana. ·

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