BCCCAP00000000000000000000758
422 así. están por encima de vuestros pensamientos mis pensamientos y de vuestros caminos, mis caminos» (Is. SS, 8-9). Y con las venida del Verbo al mundo no cambió sustancialmente la situación. En el meollo del Nuevo Testamento brilla como texto de relieve esta emocionada exclamación del mayor pregonero del Evan– gelio: «¡Oh abismo de la riqueza, de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus designios e irrastreables sus caminos!» (Rm. 11, 33). Ahora se repite mucho: Lo que importa es la Biblia; ahí está todo.. . Muy bien. Pero la Biblia ¿es acaso un dispositivo de lecciones lógica– mente ordenadas, perfectamente expuestas y de lleno inteligibles? Si ha habido caminos largos, ésos son los de la Biblia, es decir, los de la Historia de la Salud. Si ha habido caminos para desconcertar, ésos han sido los de Dios en el curso de dicha Historia. Tratando de explicar al pueblo lo que es la Biblia, un perito en la materia escribía en cierta revista popular (I. Arias, en «El Santo», enero 1972): «Abramos ya el Libro Santo. ¿Qué es lo que encontramos? Muchos piensan toparse en él con ideas sublimes, teorías .maravillosas acerca de lo que es Dios, el hombre y el mundo ... ¡Qué desilusión! Al lado de relatos emocionantes, encontramos otros muchos - superficiales.. . - escabrosos .. . - insoportables para nuestra actual mentalidad... Todos estos textos nos desorientan. ¿Por qué? Por una inexacta idea de cómo Dios se revela a nosotros. Nos hemos imaginado a Dios como una especie de profesor de teología, como un predicador que "habla bien y dice cosas" ... Y Dios se nos revela, saliéndonos al encuentro, caminando con nos– otros, adaptándose a nuestro paso. Incluso a nuestros tropiezos, caídas, primitivismo ... Jesús habló a sus discípulos de "cosas que no podéis soportar ni comprender ahora¡ el Espíritu de Verdad os dará la inteli– gencia de todo más tarde". Estas palabras expresan mejor que ninguna teoría la pedagogía usada siempre por Dios en su revelación. ·El sabe que no es posible darlo todo en el primer encuentro. ¡Como en el amor! Se adapta a nosotros. Cuando éramos niños, nos habló como a niños. Es decir, se limitó a estar a nuestro lado, sin que apenas lo notásemos. Y no se apresuró a quitarnos todos nuestros berrinches. Más tarde... La Biblia es la historia de esta convivencia y diálogo de Dios con el hombre.» Me parece que no es difícil entender mejor ahora la historia de esa otra convivencia y diálogo de la Virgen con nosotros -a través de unas niñas-, que ha sido en el fondo el sorprendente proceso de Garabandal.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz