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364 Loli el domingo día 7 de octubre, fiesta del Rosario, y le preguntó, entre otras cosas, por lo que ellas habían visto cuando la fiesta del Corpus: «¡Oh! -exclamó la niña-. Aquello era horrible de ver. Nosotras estábamos totalmente espantadas ... y yo no encuentro palabras para explicar aquello ... Veíamos ríos que se convertían en sangre ... Fuego que caía del cie– lo ... Y algo mucho peor aún, que yo no puedo revelar ahora. El mensaje que dimos entonces dice que no esperamos el Castigo, pero que, sin esperarlo, VENDRA ... La Virgen pidió a todos que se confesaran y comulgaran.» No es mucho lo que supo decir la niña; pero sí bastante lo que esas palabras .dan a entender. Fernando Corteville, seglar francés, apóstol mariano y presidente de la asociación internacional «Hijos de Nuestra Señora de la Salette», decía en una nota de «L'Impartial», número 31, correspondiente a no– viembre-diciembre de 1970: «Hemos regresado de Estados Unidos con las mejores impresiones ... La señora C. Saraco 15 tiene confirmados con la firma de María Dolores (Mari Loli) los mensajes del 19 y 23 de junio de 1962, que hasta ahora no han sido publicados. Tales mensajes los recibió el P. Morelos 16 hace unos tres años... » 15 La señora Carmela Saraco es una gran entusiasta de la Virgen y de su acción en Garabandal, y en este sentido desarrolla gran actividad por la región de Boston (Estados Unidos). 16 El P. Gustavo Morelos, mejicano, ha tenido una gran parte en el movimiento pro-Garabandal, después de «los sucesos». Vino a España a finales de 1964 «con la debida autorización de sus superiores eclesiásticos», según declara él mismo en un escrito de 1967, «para estudiar las apariciones de la Santísima Virgen en el pueblo de San Sebastián de Garabandal. ..». Primero recibió todos los datos de signo negativo que le quiso proporcionar la Comisión de Santander, con el efecto que podemos imaginar; pero luego el trato directo con las videntes y el escuchar a los testigos de primera línea le llevaron al convencimiento de que lo ocurrido en Garabandal no tenía explicación humana... «Regresado a mi país, Méjico, me dediqué a informar a nuestros excelentísimos prelados,.., con el deseo de dar a _conocer, más que los "hechos" . en sí, los "mensajes" que las cuatro niñas han transmitido a la humanidad entera de parte de su Visión.» Desde hace algún tiempo, presionado por altas jerarquías eclesiásticas (no olvidemos el apasionado celo con que el ex-obispo de Santander, monseñor Cirarda, se puso a acabar con lo de Garabandal, entre 1968 y 1971), ha tenido que guardar silencio. A simple título de información señalamos aquí el hecho de que en la diócesis de Santander hay un extraño «movimiento» de prelados desde que empezaron los « sucesos» de Garabandal. ¡Ya van seis en once años! Son los siguientes: Don Doroteo Fernández Fernández; primero, obispo auxiliar con monseñor Eguino Trecu y después administrador apostólico; trasladado en 1962 a Badajoz. Don Eugenio Beitia Aldazábal; en 1962 se posesiona de la diócesis como obispo titular de la misma; no mucho después, por causas no suficientemente conocidas, presenta su renuncia, que le es aceptada, aunque continúa por algún tiempo al frente del obispado como administrador apostólico. Don Vicente - Puchol Montís; entra en Santander como nuevo obispo el año 1965; hace concebir muchas esperanzas: es bastante jovefl y de las nuevas promo– ciones; el 8 de mayo de 1967 perece trágicamente en un accidente de automóvil. Don Enrique de Cabo; elegido vicario capitular a la muerte de monseñor Pucho], está al frente de la diócesis poco ·más de un año; no mucho después de cesar, muere repentinamente.
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