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Se fue con prisas a la montaña 357 Una noche le sintieron decir a Mari Loli: "¿Va a venir un CASTI– GO? ... ¡Ay, no! ¡Que no venga! ¡Dámele a mí sola!" Y otra noche dijo Conchita: "¿Va a llegar a España? ... ¡Ay, que no llegue, que no llegue!" Yo le pregunté luego del éxtasis qué era, y nos dijo que no podía decir nada.» Si Conchita no podía decir nada, creo que nosotros sí podemos decir algo. La única superviviente de Fátima, Lucía, vivió largos años en Es– paña (nada menos que veintiuno), como religiosa "dorotea"; residiendo alternativamente en Tuy y Pontevedra, estuvo entre nosotros desde 1925 hasta 1946. Tuvo entonces frecuente trato con el que era obispo de Tuy-Vigo y pasó luego a ser arzobispo de Valladolid: don Antonio Gar– cía y García. Estando ya de arzobispo, a principios de 1943, don Antonio recibió tres comunicados de Lucía sobre lo q_ue Dios quería y pedía «a los obispos de España», para bien de ella misma y de otras naciones ... El tercer comunicado, fechado en Tuy el 28 de febrero, es el más extenso y contiene un párrafo muy preciso, conminatorio: «Si los Sres. f)bispos de España atienden a los deseos ya manifes– tados de Nuestro Señor, y emprenden una VERDADERA REFORMA EN EL PUEBLO Y EN EL CLERO, entonces, BIEN. Pero si no, ELLA (Rusia) será de nuevo el ENEMIGO con que Dios los castigará una vez más.» Por desgracia, nuestros obispos -no todos, por cierto- vienen dan– do desde hace años la impresión de que están más para promover «cambios» sociopolíticos y «libertades democráticas», que para emplear– se en lo que es de su primerísima incumbencia: la mejora de clero y pueblo en cuanto a vivencia de la Fe y moralidad de las costumbres. Tenemos otro precioso dato. El sábado, día 26 de mayo, escribía Mari Loli al señor cura de Barro, don José Ramón; la carta, como todas las de esta época, es un desastre en cuanto a presentación y ortografía; pero hay algo que no puede perderse entre tantas palabras trabajosa– mente escritas y no pocas cosas sin interés, esto: «Las apariciones siguen igual. La vemos casi todos los días. Dice usted que le cuente algo de lo que me dice (la aparición)... Pues no puedo decir nada; nada más que esto: como sa'Jrá, nos dice todos los días: que tenemos que ser muy buenas, y visitar a menudo al Santísimo, y todos los días que recemos el rosario ... » (Ya supondrá el lector que es cosa mía la distribución por líneas y la puntuación; Mari Loli lo escribió todo seguido, en líneas irregulares, y sin un solo punto y coma.) * * * Junio, el mes del Sagrado Corazón de Jesús, entró y continuó con características similares.

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