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330 También Maximina daba cuenta de lo ocurrido, en una carta que escribió a los señores Ortiz el día 21: « ... Estuvieron unos Padres, o sea, dos. Hicieron el domingo (no fue el domingo, sino el lunes, día 19; su confusión se debe, sin duda, a que el lunes había sido también festivo, por celebrarse San José). a las tres de la mañana, una hora santa. Dijeron que si alguno de los presentes que– ría explicar los misterios del rosario ... , y el primero lo explicó el señor Matutano: ¡lloraba la gente como nada! El marqués dijo que él no podía, de lo emocionado que estaba. Hablaron muchísimo los Padres .. . Y decía uno: "Desgraciado del que esté palpando esto de las apariciones y no lo medite". Y añadía: "Yo lo juro ante Dios, que creo que esto es cierto" . Muchísimo hablaron... » Me parece que la historia es hermosa. Y edificante. Nadie podrá decir que no estuvieran bien ungidas de vigilia, oración y penitencia aquellas jornadas cuaresmales de 1962 en Garabandal. * * * Tales jornadas culminaron, por decirlo así, en el día 25 de marzo. Era III domingo de cuaresma, según el calendario de aquel año, pero también fiesta de la Anunciación, según el calendario de todos los años; y, por día de la Anunciación de la Virgen, era también el día de la En– carnación del Hijo de Dios. Difícilmente podrían reunirse celebraciones tan grandes en una sola jornada. Había, pues, motivo para esperar cual– quier cosa... Simón, el padre de Jacinta, le contaba días después al doctor Ortiz: « Yo había pensado que ese día tenía que ocurrir algo extraordinario, por la fecha, pues era un día tan señalado. Y así sucedió. Las tres niñas, Conchita, Loli y mi hija, que hasta entonces sólo "re– zaban" el rosario 27 , aquel día se pusieron a cantarlo, y lo cantaron todo. Al comienzo de la aparición, éramos muy pocos los que íbamos con ellas; pero empezó a salir gente de las casas y, al final, yo creo que estaba ya todo el pueblo... Yo sentía una alegría inmensa, pues conozco bien a mi hija y sé lo vergonzosa que es, y por eso pensaba dentro de mí: "Algo muy grande · tiene que estar viendo, para cantar como canta". Después de acabar el rosario, las niñas siguieron con sus cánticos y les oímos estas estrofas: Hombres, mujeres y niños: - rezad el santo rosario, para, ya en el otro mundo, - hallar el santo descanso. Las modas arrastran - al fuego infernal: vestid con decencia, - si os queréis salvar 28 • 27 Desde el mes de agosto de 1961 se venía produciendo el fenómeno de que las niñas cantaran, a veces, en sus éxtasis; pero se trataba de cantos religiosos popu– lares o .de «coplas» que ellas hacían sobre la marcha... Lo que quiere decir Simón es que fue el 25 de marzo cuando por primera vez ofrecieron todo un rosario cantado. 28 Esta segunda estrofa es del «Ave María» de Fátima. Debe entenderse correcta– mente: no todas las «modas» arrastran al fuego infernal, sino sólo aquellas -¡ y son tantas!- que están reñidas con la decencia.

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