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324 todavía no están convencidas para irse, son María Dolores y Jac~nta. Ya las convencerán... Me dijo mi hermana (Aniceta), que cuando fueron ahora a este viaje a León, que les dijo la Virgen que iban a ir a parar donde unas monjas, y que justamente lo primero que vieron en León, según se apearon, fue un colegio de monjas Carmelitas, y que fue con las pri– meras que hablaron, sin saber nada unas ni otras. ¡Fue una coinci– dencia!» 18 El intento de «trasplante» de las niñas -muy bien intencionado, pero que hubiese cambiado el curso de Garabandal- acabó malográn– dose, y las cuatro siguieron en su propio ambiente y con «sus cosas» ... Así pudo don Valentín escribir en su cuadernillo: «Las cosas de San Sebastián de Garabandal, desde esta fecha, si– guen poco más o menos igual. Las niñas tienen éxtasis casi todos los días. Sigue subiendo personal para verlas.» Cual dato no poco extraño, en la bella monotonía de estas jornadas, debo recoger aquí algo de lo que da cuenta el doctor Ortiz, como ocu– rido el día 3 de marzo: «Se encontraba en la cocina de Conchita don Félix López, ex alum– no del Seminario Mayor de Derio (Bilbao), 'que ahora ejerce de maes– tro en Garabandal; la niña recibió una carta que no entendía, y pidió que se la tradujese. Estaba en italiano, y don Félix, después de leerla, dijo: "Por el estilo, bien pudiera ser del P. Pío" ... 19 Conchita le preguntó si él sabía las señas de dicho Padre, y al reci– bir respuesta afirmativa, le pidió que le ayudase a redactar una carta para contestar y dar las gracias. Terminada la carta, la dejaron sobre la mesa de la cocina, sin cerrar. Al poco tiempo, Conchita entró en éxtasis y rezó el rosario. Vuelta a la normalidad, le dijo el maestro: ¿Has preguntado a la Virgen si la carta era del P. Pío? -Sí, y me ha dado una contestación secreta para que se la envíe. La niña subió a su cuarto, y bajó luego con un papel escrito en la mano; delante de todos metió el papel dentro del sobre que tenía las señas del P. Pío, escritas por el maestro, y lo cerró. La carta que le había llegado a Conchita, sin firma, sin remite, pero con sello de Italia, decía así: "Queridas niñas: A las nueve horas de esta mañana, la Santa Virgen me ha dicho que os diga: ¡Oh benditas muchachas de San Sebastián de Garabandal! Y o os prometo que estaré con vosotras hasta el fin de los tiempos, . y vosotras estaréis conmigo en el fin del mundo. Y des- pués, unidas a mí en la gloria del Paraíso. · Os mando copia del santo rosario de Fátima, que la Virgen me ha ordenado os mande. Este rosa.i .io ha sido dictado por la Santa Virgen 1 • No fue _en el mismo León, sino en Santa Lucía, pueblo de la provincia. Las monjas, las Carmelitas Misioneras·. 19 Se trata del P. Pío de Pietrelcina, capuchino de San Giovanni Rotonda (Italia), mundialmente conocido por .sus llagas. s, , -::·,,~tración ·de conciencias y sus mila- gros. Murió en septiembre de 19611 ·. . . ,:, de canonización marcha con toda rapidez, bajo los auspicios de · ••,a.s alta~ ..rquías.

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