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Se fue con prisas a la montaña 297 trágico accidente; la Madre se lo dice a Conchita, que queda muy im- presionada, y luego rompe a llorar: . «-¡Siento mucho lo que ha pasado! Era muy bueno y joven. ¡Pobre– cillo! Todo lo haría con buena intención, ¿verdad?.. . Esto nos avisa que debemos estar preparados. ¡Tantas cosas nos pueden ocurrir en la vida! ... Ahora el obispo lo sabrá todo.» Día 11 de junio Se habla de las apariciones. Pregunta la Madre: -«¿Por qué caiais al suelo? -Nosotras no nos dábamos cuenta de eso: ¡estábamos con la Vir- gen!, y seguíamos la conversación o la comunicación con Ella, sin saber si corríamos o no, si estábamos de rodillas o tendidas por el suelo.» Anotación de la Madre: «Vino hace unos días el padre Laffineur y me preguntó cómo veía yo a Conchita. Le he contestado: "Sencilla, in– genua, candorosa, inteligente. Tan normal y equilibrada, que certificaría que en mi profesión de educadora no he conocido otra así". Le he dicho también que no encontraba en ella una voluntad muy fuerte.» Día 14 de junio «-La Virgen no me dijo que no quería que saliese del pueblo y estuviera en colegios.» Día 17 de junio Dice la Madre: «-El tesoro más grande está en nuestro interior; el aspecto exterior no cuenta mucho, hay que procurar que sea agradable, pero sin afec– tación. -Comprendo, y veo que tiene razón. Nosotras le dijimos a la Virgen que queríamos ser tan guapas como Ella... , pero sonreía y callaba. ¡Si nos hubiese concedido tener su cara! ¡Cómo nos miraría la gente! ¡Era de hermosa... ! -Haciais a veces cosas muy raras ante Ella. -Sí, andábamos sentadas, por ejemplo. Al principio me extrañaba muchísimo ver esto en las otras; después, ya me acostumbré. Las vi bajar así por una escalera empinada. «Recuerdo que yo tuve una vez derrame en una rodilla; mandó re– poso el médico, pero yo no me cuidé de ello, y no wlví a sentir nada: sin ponerme en cura, se me curó todo. Decían que otra vez dejé sangre en una piedra; pero luego no se me notó nada en las rodillas, sólo un pequeño rasguño. -En alguna de aquellas cosas, ¿pusisteis algo de vuestra cosecha? -Sí.

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