BCCCAP00000000000000000000758

288 -¡No, nunca! Jamás la vimos así, ni siquiera cuando nos hablaba del Castigo. Nosotras hemos visto el Castigo, ¿sabe?; pero se cumplirá o no, según. Cuando le decíamos nuestras culpas, callaba. «Al despedirse, nos besaba, y era así como... Al mismo tiempo que no sentíamos ningún contacto material, no podíamos pasar más adelante, porque allí había algo que nos lo impedía. Queríamos tocar y nuestra mano, al llegar a Ella, ni tocaba nada, ni podía seguir más adelante. Hemos tenido al Niño Jesús en brazos, y no nos pesaba, ni sentíamos contacto material alguno; pero él estaba. allí. «La Virgen nos dijo un día que Ella se perfumaba las borlas de las babuchas que llevaba en la tierra... La Virgen nunca lloró, aunque la gente lloraba con nosotras cuando nos veían llorar. Al ver a la Virgen, se nos escapaban muchas veces Ias lágrimas; pero era de emoción. Cuando el anuncio del Castigo, se confesó todo el pueblo.» Día 8 de noviembre «-Me hace mucho bien ser buena con los demás. .Cuando visito los hospitales, noto que me beneficia; me acuerdo entonces de las cosas que otras veces me atraen, como las diversiones, el vestir bien, y veo que no merecen la pena. -El dolor lleva a Dios. -Sí; pero también la alegría. A mí me han ayudado muchas veces las alegrías. Pienso en el cielo: ¡qué bien se estará allí! Lo primero que voy a hacer es dar un abrazo muy fuerte a la Virgen y a los TRES 4 • «Dios hace cosas raras, ¿verdad? Y la gente reacciona mal. Yo re– cuerdo muchas veces lo que pasó en mi pueblo. Vimos muchos casos de histerismo. Tocaban mi cuerpo, pensando que sanarían... , y hasta hubo quien no fue allí, por creer que yo adivinaba las conciencias. Esto me daba risa. Yo, ¿cómo iba yo a adivinar las conciencias? Las cosas que decía entonces a algunas personas, me las avisaba la Virgen.» La Madre le enseña una foto de cierta estampa que trata de repro– ducir a la Virgen aparecida en Garabandal; «-¡Pobrecita! ¡Cómo me la han puesto!», exclama Conchita. (Nos reímos -anota la Madre-, y vuelve ella a describirme cómo vio a la Virgen, con tal exactitud, que no dijo nada distinto de lo que tantas veces ha repetido. Habla a veces de «todo», como si sus «nega– ciones» no existieran. Es admirable de verdad, y al mismo tiempo hay aquí un terrible misterio, indescifrable.) Día 9 de· noviembre La Madre trata de levantar su esperanza, hablándole de que pasarán sus oscuridades e irá entrando en la plenitud de Dios .. . 4 Se refiere,- sin duda, a las tres personas de la Santísima Trinidad; Padre, Hijo y Espíritu Santo.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz