BCCCAP00000000000000000000758
Se fue con prisas a la montaña 279 dicho día 16, he encontrado una referencia, bien escueta por cierto: «Jacinta ve hoy a la Virgen». Escrito esto, me llega un nuevo dato. Ma– ximina González escribe a los señores Ortiz, con fecha del 26 de di– ciembre: «Jacinta, que ustedes no estuvieron, tuvo aparición, toda muy triste; fue poco tiempo, pero todo el tiempo le estuvieron cayendo lá– grimas... » «Todavía están saliendo al rosario: a las seis de la mañana, Mari Cruz y Jacinta; y Conchita y María Dolores, a las ocho; que termina de amanecer cuando venimos de rezar. Así que ¡fíjense si hacemos sacri– ficios! Para mí, el madrugar es el más grande... » Un año de «epifanía» 26 Creo q-qe por esas cartas de las mnas podemos imaginarnos cómo \ se vivió en Garabandal el primer invierno de su «misterio». Por lo me– nos, cómo lo fueron viviendo ellas. Cada nueva jornada se inauguraba en sacrificio y oración: aquel romper con el descanso y el grato calorcillo de la cama, para echarse a la oscuridad y al frío en busca de temprana comunicación con el cielo. El punto de «la calleja», que tanto había sabido de expectación y pasos multitudinarios, acogía ahora en la intimidad de su silencio y baja temperatura a las que silenciosamente, tiritando a veces, iban a dar a Dios, .por María, las primicias de su vivir cotidia.no : cada vez dos o cuatro personas, sin más compañía ni protección que la de sus ángeles de la guarda. El paso de díversos frentes fríos por aquella brava geografía de mon– taña había ido encaneciendo con blancas nieves de diciembre las cum– bres próximas; más ,de una vez, la nieve blanqueaba también todo el contorno del «cuadro», con un extraño brillo bajo la noche, que .tardaba en irse... Y el aliento de los rezos parecía escarcharse en el aire. En los amaneceres de helada, no había ruidos: sólo algún rumor lejano, cuya causa, muchas veces, sólo Dios sabía. En los amaneceres de temporal, sonaba, monótono, el caer de la lluvia, e intermitente, el ulular del viento... -Dios te salve, María... El Señor está contigo... Bendita eres... -Santa María, Madre de Dios y madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores.. . ¡Pecadores! ¡Los PECADORES! ¡Cuánto t.abía que hacer por ellos! Implorando la misericordia del Señor, haciendo a f.avor suyo la peni– tencia en la que ellos ni pensaban. «YA LA COPA SE ESTA LLENANDO... » En carta del 11 de enero siguiente, deda Mari Cruz a don José Ramón: «Sí, voy todos los días a las seis de la mañana al "cuadro"; me mandó la Virgen que rezara el rosario todos los días a esa hora, hasta el día 16, en que la volveré a ver. Ya lo sé yo que la Virgen quiere que seamc; muy buenos, y visitemos al Santisimo.. . » 26 «Epifanía» es una palabra griega que expresa la acción de manifestarse o desvelarse alguien. Tenemos ,,epifanía», cuando alguien que estaba lejos u oculto, bienhechoramente se acerca y autorrevela,
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz