BCCCAP00000000000000000000758

276 tuve apanc1on, y me dijo que rezara todas las mañanas el rosario en el «cuadro»... , que hasta el 16 de diciembre no la vuelvo a ver, y Con– chita, María Dolores y María Cruz la esperan en enero. Así que todos los días rezamos unos cuantos rosarios, para ver si la Virgen hace un mila– gro para que todo el mundo crea. Ahora tenemos un sacerdote muy b~e– no; nos le mandó el señor obispo; nos da todos los días la catequesis; no sabemos lo que estará... » Se ve que lo del nuevo cura era una gran noticia en el pueblo. La gente debía de estar verdaderamente contenta, pues aparte de lo que personalmente valiera y trabajara, le tenían fijamente entre ellos, resi– diendo en el pueblo, y no como don Valentín, que «pertenecía» primero a los de Cossío por tener su vivienda allí. (Lo cual no impedía que en San Sebastián de Garabandal se le apreciara de veras. Dice de él Mari Cruz, en carta de este mismo mes de noviembre: «Se fue, porque le echaban la culpa; decían que él nos preparaba a nosotras. Eso lo dice la gente mala, porque don Valentín era muy bueno, y lo creía»). La misma Mari Cruz volvía a escribir el día 30 al cura de Barro: «Respetable y amado padre en N. S. Jesucristo: «... En cuanto a las preguntas que me hace, algunas de ellas son difíciles de contestar, por aquello de que es difícil hacer uno justicia a sí mismo; no obstante, al amparo de la Virgen Santísima y guiada por Ella, sigo cuanto Ella me indica. Salgo a rezar el rosario todos los días a las seis de la mañana a la calleja; me acompaña Jacinta. Conchita sale a las siete, y Loli a las ocho y media, pero en la iglesia 19. «Desde el 19 20 de noviembre han cesado nuestros trances, esperando tenerlos otra vez: Jacinta, el 16 de diciembre; Conchita, el día de su santo, pero no como cosa cierta, sino dudosa: ésta la verá (ciertamente) el 27 de enero; Loli, el día 13 de enero, y una servidora, el 16 de enero, .Díos mediante. Entre tanto, hacemos la vida como las demás niñas: a clase, a jugar y hacer nuestras oraciones todos los días ... » · También de Loli hay una carta de este tiempo para el mismo desti– natario; está fechada el 3 de diciembre, y dice así: «Cuatro letras para darle contestación a su carta: dirá que ya es tiempo. Pero perdóneme, porque se me pasa el tiempo sin darme.cuenta. Además, estoy disgustada porque no veo a la Virgen 21 .. , Como ya sabe usted que la Virgen no 19 En esta diferencia de horario quizá ·influía la situación personal de cada niña. Loli, por ejemplo, se acostaría más tarde que las demás, a causa del pequeño establecimiento comercial y taberna, que tenían en casa. En carta del 21 de noviembre, Conchita le dice a la hija de doña Efoísa: de la Roza Velarde, cuñada del doctor Ortiz: «También te diré que el sábado pasao ter– miné de ver a la Virgen, hasta el dia de la Inmaculada, o hasta el 27 de enero. ¡Tengo una pena! Pero, bueno, se pasa luego el tiempo. Vamos a rezar todos los días a las seis y a las siete de la mañana el rosario donde· se nos apareció por primera vez». 20 No sé ·si Mari Cruz confunde la fecha, y . pone 19 por 18, o es que ella quiere decir que ya llevaban desde el dia 19, inclusive, sin ninguna aparición. 21 Compagine quien pueda este desahogo tan espontáneo de las niña, en carta confidencial,. con el decir de algunos -canonizado >luego «episcopalmente¡>- de que aquello era «un juego de crías... », es decir, algo montado por ellas mismas para salir de su aburrimiento, o lograr qué sé yo.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz