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Se fue con prisas a la montaña 253 La empresa de ir siendo mejores, la empresa de llegar a «ser muy buenos», como decían las niñas de Garabandal, está, en consecuencia, por encima de todo, «antes que nada», y en orden a ella es como tienen razón de ser todas las demás tareas. -Y s.i no lo hacemos, nos vendrá un castigo. Dios aguarda mucho, pero no siempre. Ahora respeta mucho nuestra situación de libertad; pero ¡que nadie sueñe con un desenlace de impunidad! Al final, las cuentas. Y a cada uno, su merecido. En este orden sí que tiene aplicación aquello de que «quien la hace, la paga». Mas Dios no tiene por qué aguardar siempre al final-final. También ha habido acciones punitivas de su Justicia en este mundo; y las habrá. En este mensaje se nos dice, en serio y en concreto, que vamos hacia una, y no de las corrientes. -Ya se está llenando la copa; y si no cambiamos ... Esa copa misteriosa simboliza para nosotros el «aguante» de Dios frente a sus criaturas desmandadas. Cuando la última gota de nues– tros pecados colme la medida, se pondrá en marcha el dispositivo de la Justicia. ¿Tiene que ver esto de Garabandal con algunas horas deci– sivas de las que se habla en el último libro de la Biblia, el libro de fa consumación? «Salieron los siete ángeles de las siete plagas, llevando túnicas de lino puro, deslumbrantes, ceñidas al talle con- cinturones de oro. Entonces, uno de los cuatro vivientes repartió entre los siete án– geles siete copas de oro, colmadas •de la có.lera del Dios que vive por los siglos de los siglos ... Cuando el séptimo ángel acabó de derramar su copa por el aire, se oyó una voz que decía: "¡Esto es hecho!" Y fueron entonces los relámpagos y los bramidos y los truenos, con un violento temblor de tierra: jamás, desde que hay hombres, se había visto un sa– cudimiento así... » (Ap. 15, 6-7, 17-21). Las niñas decían lo de la copa, sin entenderlo apenas; parece que durante las explicaciones del mensaje que la Virgen les fue dando a lo largo del verano, se les mostró una gran copa, dentro de la cual caían espesas gotas de tonalidad oscura, como de sangre. Cuando la Virgen hablaba de esto de la copa y del castigo que se avecinaba, se oscurecía su semblante y se apagaba notablemente suvoz. A partir, pues, de esta noche del 18 de octubre, Garabandal empieza a revelarse en sufuerte dimensión de admonición profética. Vamos hacia horas de muy graves decisiones· por parte de Dios. Como las consecuencias serán terribles para muchos, misericordiosa– mente se nos advierte, para que veamos la manera de evitarlo. Y no hay más que una manera: la que Cristo dejó proclamada en su Evangelio: «Si no hiciereis penitencia, todos por un igual pereceréis» (Le. 13, 1-5). En adelante, un gigantesco contraluz de Misericordia y de Justicia a escala divina va a estar siempre como gravitando sobre el horizonte lejano de esta increíble historia de Garabandal. ya señalado el. día en que juzgará a todos con exacta justicia por Uno a quien ha acreditado frente· a todos por su resurrección de entre los muertos» (Act. 17, 30-31).

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