BCCCAP00000000000000000000758
Se fue con prisas a la montaña 205 todo para venir a verte a Ti", se le oyó decir después a Conchita du– rante su trance» (Sánchez-Ventura, o. c., pág. 132). «El día 31 de agosto, una de las niñas 11 fue, sentada, varios metros de ida hacia la iglesia y varios metros de regreso. El público que lo estaba vieµdo quedó tan emocionado, que muchos lloraban... , no tanto por el mismo hecho de ir así sentada sobre el suelo, cuanto porque en todo el trayecto los vestidos de la niña, sin descomponerse nada, la cubrían perfectamente hasta las rodillas. Y se constató después que, a pesar de haberse deslizado así por un suelo nada limpio, los vestidos no se habían manchado. Fue ese mismo día de agosto cuando la Virgen aconsejó a Loli que se alargara un poco la fa:ta ... "Se lo dijo sonrien– do", explicaron después las niñas» (P. Ramón Andreu, Informe citado). Los «espíritus fuertes», que ahora abundan mucho, hasta en el clero; esbozarán aquí una sonrisa de suficiencia, des·,alorizando a Garabandal por estas «nimiedades», que sólo pueden tener importancia para mentes estrechas, todavía afectadas por «la vieja y ñoña moral»... Por fortuna, Dios tiene sus propios criterios: bastante próximos, de ordinario, al sentir de la gente sencilla y recta; bastante alejados, de ordinario, de lo que cavilan, para «estar al día», ciertos «sabios y sa– gaces» que no quedan muy bien parados en las páginas sagradas... La Salud, la Salud grande, se va haciendo, al parecer, de cosas bas– tante menudas. «No penséis que Yo he venido a abolir la Ley y los Profetas: rio he venido a abolir, sino a rematar... «Por eso, quien viole uno de estos menores preceptos, y enseñe a los hombres a no hacer de ellos caso, ese tal será el menor en el Reino de los Cielos; pero quien los practique y enseñe, ése será el grande en el Reino de los Cielos» (Mt. 5, 17-19). La modestia y la honestidad no podrán ser nunca dadas de baja en una auténtica moral, porque las exigen nuestra condición de criaturas hechas a imagen y semejanza de Dios, elevadas además a ser hijos suyos y miembros dél Cuerpo Místico de Cristo. No es que nos avergon– cemos de nuestro cuerpo, sino que estamos persuadidos de que lo que más vale en nosotros es precisamente lo que no se ve; y no hay por qué dar tan incitante atención o realce a lo físico . que lo otro, lo mejor de nuestro ser, quede como anulado u oscurecido. El vestir, y vestir bien, es un distintivo del ser humano, en orden a atenuar o velar con me– sura nuestra realidad animal, por el convencimiento de que en nosotros hay una superior realidad que merece más atención y cuidado. «Salus populi, ego sum»... Cada día se verá más claro que la Virgen intervino en Garabandal, para promover la Salud de su pueblo 12 • De 11 Se trata de Conchita, según las notas de don Valentín. 12 ¿Más datos? Del éxtasis del 4 de septiembre: «A una hora f.teron cogiendo fas manos de todos los presentes, y en ellas hacían una cruz por fuera... Cantaron luego rosa– rios por el pueblo, la visión delante, pues las niñas cantaban sólo una parte; iban de casa en casa, cantando un avemaría en cada casa donde se vive, al tiempo subían las escaleras» (si era necesrio). Del día 5: «A las cinco de la tarde entraron en éxtasis Jacinta y Loli; nos hi– cieron la señal de la cruz en la frente a todos los que estábamos allí; después
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz