BCCCAP00000000000000000000753

538 FR. EUSEBIO GARC!A DE PESQUERA enamora~a de Manolo. Tenga en cuenta que el cariño y el amor no son cosas iguales. Seguir ccamando». a Manolo, puedo hacerlo, con el pensamiento. Y seguir ccqueriendon a Fernando, puedo hacerlo, viviendo con él. Casarse por amor me ,parece un dis– parate. Sólo se debe casar una por oariño. Yo siempre pensé que casarme con un hombre del cual estuviese enamorada, sería matar brusca y brutalmente ese amor, y con él, todas mis ilusio– nes. Piénselo, y verá cómo tengo razón. »Yo no rechazo todo lo establecido, así porque sí. Sólo re– chazo lo que me desagrada ; y da la casuaJidad de que me des– agrada todo. O casi todo. Puede ,cr,eerme que juzgo todas las cosas antes de aceptarlas o rechazarlas. Ahora bien: conste que mis juicios no se fundan en lo que digan sabios, maestros, siglos o generaciones. Cada cual tiene su temperamento. Su .alma, Sus gustos. Por tanto, yo óuzgo sólo .por mí, y para mí. De todo-e modos. hablando sinceramente con usted, confieso que tal vez no me pare todo lo debido a considerar los hechos y las cosas. No me sobra la paciencia. Pero le prometo que en adelante seré más reposada. Voy a empezar por hacer un balance de mis ideas y de las ajenas que, hasta ahora, juzgo malas. Las estudiaré des– pacito ... y i ya le diré el resultado! Cuento con usted, si algo se me ocurre preguntarle, e no? ¿ Le parece bien todo esto? »¿ Que si he trabajado algo por encontrar la verdad {no preci– samente la fe)? Esta última temporada leí Las ruinas de Palmira, del conde Volney. Y saqué en consecuencia que todas las reli– giones son igu,ales, y todas se contradicen. Todas tienen libros santos, siglos de profesión, mártires... , cosas buenas y cosas ma– las... 'Y que ¡ todo es disparate ! ¿ Le parece poco? ¿ Qué le hace dudar de mis deseos de verdad? ¿Cree que no busco sinceramen– te la verdad, por temor que ella me imponga algún sacrificio? No me cree muy valiente, por cierto. ¿ No sabe que las ideas de Vargas Vila (sólo ,las que :me parecieron elevadas) me hicieron ya renunciar a cosas enormes, que incluso no hubiera yo abandonado a ningún precio? Quisiera hacel'le comprender que estoy dispuesta a todo por la Verdad. Que soy valiente. Que no ,estoy «aferrada» a nada, y que, por tanto, ni la muerte misma me haría claudicar. Quisiera, en fin, hacerle comprender que no soy tan frívola ,como usted supone y •tal vez yo parezco,

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz