BCCCAP00000000000000000000753

526 FR. EUSEBIO GARCIA DE PESQUERA Rosa María iba recorriendo generosamente el diHcil camino que la llevaba hacia su total consagración ,en un convento. Ha– bía Hores en tal ,camino; pero no faltaban las espinas. ,Por los días de febrero escribió al P. Fidel: «Muy querido Padre: M,e apetece enormemente desahogar– Jne hoy con alguien, y le he escogido a usted. Es natural, le quiero mucho, y además, usted me comprende ,como ninguno. »Hoy he tenido bastante de lucha y de pena ; pero ya se me está pasando, gracias a Dios. »Escribió un tío mío, diciendo que el 26 de marzo emprenden ellos un viaje a Estados Unidos y Canadá, y ¡ quieren llevarme d mí! La cosa cuesta 65.000 pesetas, pero son treinta y seis días d.e turismo y con un itinerario estupendo: Barcelona, Palma d~ Mallorca, Gibraltar, Nueva York. Quebec, Montreal, Ottawa~ Toronto, cataratas del Niágara, Detroit, Greenfields, Chicago, Washington, Filadelfia, otra vez Nueva York, y regreso... ,,Papá ha estado empeñado en hacerme ir, y, como puede usted comprender, a mí me apetece con locura {tanto, que hasta ahora creo que es Io que más me ha costado de cuantos sacri– fidos he tenido que hacer) ; pero... Yo no sabía qué hacer: por una parte, nada malo encontraba en el viajecito ; por otra, temía que fuese un último esfuerzo del demonio para dar al traste con mi vocación. Se lo dije a mi confesor de aquí, y él me acon– sejó que no fuera ... Encontré durísimo seguir su consejo Mas ahora, ya veo muy daramente que le sobraba razón. »Esta mañana, primer viernes, al comulgar le he dicho a mi Virgencina (que siempre me acompaña en mis encuentros con Jesús): «Madrecita, toma este viaje tan estupendo, con todas las ilusiones que yo tenía puestas en él, y ofréceselo a Jesús : dile que renuncio a él por su amor, s6lo por su ,amor, y para reparar en cierta manera los muchos pecados que se cometen por ahí. .. >> »Le aseguro que me costó lágrimas. Y que he sufrido mu– cho ... Pero ¿ no le he pedido a Jesús que me cueste todo mucho, para tener algo que ofrecerle? Yo no quiero decir c< bastan. Ade– más, estoy muy contenta, porque me pareció ,que al hacer el sa– crificio, Jesús y María me miraron, y se sonrieron ... , y •esto da fuerzas para todo. llé No sabe? Después de mucho pensarlo, me he decidido rpor

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz