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522 FR. EUSEBIO GARCIA DE PESQUERA Nocturna leonesa un buen turno de jóvenes terciarios, bautizado oficialmente por los dirigentes de la asociación con el nombre de •«Turno San Francisco de Asís». Aquello lo había deseado mucho, porque estimaba la Ado– ración Nocturna como una de 1 las más serias y eficaces organi– zaciones :piadosas a que puede pertenecer un hombre ,cristiano: en ,ella se fomenta una devoción sustancial-la devoción a Jesús Sacramentado-, y se ejercita al ,alma en algo del todo impres– cindible pal'.a llegar a Dios: el espíritu de sacrificio. Por ~so la constitución del «Turno San Francisco de Asís» le acababa de llenar de alegría. Estaba seguro de que el Santo del Amor tenía que mirar todo aguello con la :mayor complacencia; Yii casi todos sus hijos terdarios actuaban en las .filas de los adoradores, pues los ,antiguos, o de más edad, hacía tiempo estaban repar– tidos por los diversos turnos de la Adoración-,el mismo Presi– dente diocesano era de la V. O. T.-, y los nuevos entraban ahora por aquella práctica generosa y recia. La víspera de recibir d amargo escrito de Carmen del Río, es decir, el día 20 de enero, estaba el P. Fidd muy afanado en preparar el acto que, en la basíli.ca de San Isidoro, iba a tener lugar aquella noche: la inauguración oficial del nuevo «Turno San Francisco de Asís» de la Adol'ación Nocturna Española... La entrada románica del monumental templo, que en su cabecera muestra perpetuamente expuesto a! Señor Sacramen– tado y guarda a sus pies el viejo panteón de los R,eyes de León, vió pasar poco antes de ,las once de la noche a muchos adora– dores de toda edad, que renunciando por Dios a la comodidad de sus casas, venían bajo la crudeza del tiempo a pasar unas horas de sacrificio cerca de Aquél a quien tantos de sus redimi– dos olvidan. Todos los adoradores leoneses ,estaban presentes en San Isi– doro para solemnizar el nacimiento del nuevo turno de tercia– rios, y acompañarle por un buen rato en aquella su primera «vi– gilia». En nombre de todos habló el celoso capellán y Director espiritual de la Adoración leonesa, para dar cordialísima bien– v,enida a los nuevos ... Luego, cuando al cabo de una hora ya se habían retirado los demás adoradores, fué el P. Fidel quien se puso a hablar a sus muchachos, en el tono más familiar, pero con
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