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TEMPORAS DE PRIMAVERA 481 II Josefina había tardado no ,pocas semanas en regresar ,a León. Volvi,a ,con buen aspecto ; ry durante todo ,e,} mes de noviem– bre pareció mantenerse aquel satisfoc,tor>Ío ,estado de su salud: ella hada su vida normal, y los de casa estaban contentos... Mas cuando algún dfa la joven se ponía a escondidas d termó– metro, comprobaba sin e¼cepción que la temperatura seguía ,con sus décimas desesperantes. Nada ,comunicaba a los suyos, por no ,contristarles ; pero en su intimidad sentía ,a vec,es J,a opre– sión de serias preoc:.ipaciones : ¿ por qué aquella anormal tem– peratura? ; ¿ no habr:'a remedio para ella? ; ¿ sería sínt,oma de al– guna cosa ,grave? No siempre estaba pr,eocupada, porque ,iba aprendiendo mu– cho de una difícil ciencia: la de ahandonars•e con ,la mayor con– fianza al santísimo ::¡uerer de Dios. En sus manos quería ella descansar, pues El la amaba mucho, y además lo podía todo. Josdina caminaba a paso firme por los difíciles senderos de la alta v,ida ,espiritual. Su base y su fuerza era la oración. Cuando no la obligaban a guardar cama, se iba diligentemente a misa, y ,en ,la ig,les:a estaba su buena hora y media, rep,artkLa entre la misa, la ,comunió:i. y la acción de gracias. Casi igual tiempo dedicaba al Señor por la tarde ... , sencillamente colocada ,en un banco, lo más ,c,erca posible del Sagrario. Su oración no era la de rezar y rezar vocalmente, hasta cansarse ; su orac,ión era un amoroso ,ccesbarse co:i Eln : tan pronto le hablaba, le deda cosas con la mayor ,ingenuidad, como se le quedaba mirando con los ojos del .alma, sumié.a toda eUa en un feliz silenc,io. La oración de J:::,sefina pasaba por frecuentes alternativas: unos d~as era fatigorn, que exigía de ella no rpoco esfuerzo para concentrarse y hacer algo ; y otros días era... deliciosa: de arriba se lo daban casi todo hecho. Esto' último ocurría cuando e¡ Sefior <cestaba más ,comuni:::ativo)), como si tuviese sus del,ióas en estar oon ella. Pero otros días ,ccestaha al,go raro y ,como ,lejano)), ocul– tándose tras runa ,gruesa ,cortina de silencio ... Entonces la oración resultaba rpoco grata, Josefina tenía ,que recurrir a la ayuda de 1~

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