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TEMPORAS DE PRIMAVERA 475 iba creciendo sin cesar {,con mayor lentitud en la de ,los ,chicos). Entre los nuevos elementos que ,afluían, se encontraban de cuando ,en cua::-1do algunos ,de ,gran valor. La mayor1a, natural– mente, como snoede ,en todas las ,cosas humanas, eran bastante corrientitos, mediocridades animadas de buena vo1untad. Pero el P. Fidel los a:oogía s,ati,sfecho ,a todos, pues aunque su ,mayor ilusi6n era contar con j6venes selectos. «de bandera>l, que diría un castizo andaluz, bien sabía que los j6venes ,egregios no bro– tan como las &etas en ;primavera y que ,también la masa ,y el montón son necesarios. Pensaba él que los ,guías son los hom– bres más importantes de ,todos ,cuantos van ,en una caravana ; pero, de no haber ,caravana, ¿para qué se quier,en los gufas? Como si en un ejército fueran todos ,capitanes e:x,celentes, pero sin soldados a quienes mandar... El quería montar un gran mo– vimiento: para su buena marcha se necesitaba primordialmente cierta minoría ,,cconductora>l ; mas ,¿ de qué podría servir tal minoría si no ~abía nada que «•con<ludn, ? ¡ Bienvenidos, por consi,guiente, todos cuantos llegasen ani– mados de bueLa voluntad! La aHuenc:a de nuevos no quitaba d sentimiento ,por la marcha de ,alg·.mos valiosos elementos d,e la pr,imera hora. a los que iban dispersando las tan varfad,as exigencias de la vida. Angel Muñoz, por ejemplo. se había despedido r,edentemen– te para ir a Bilbao, a estudiar rnterno ,en la Universidad de Deus– to, de 1os PP Jesuítas. La marcha_ de Angel era para sentirla muy de veras, pues rpocos había como él ; pertenecía a ~a que podemos llamar «vie1a guardia de ,«Avanzadillall, a los seis primeros---;tr,es chi,cas y tres chicos-, que se echaron valiente• mente a la ,~alle ,par.a vender el peri6dko ipor bares y paseos. Además, en la medida en que se lo habfan permitido sus estu– dios ,como inte:mo en el ,«Colegio Leo,nés1,, había sido amo de los si.empr,e &spuestos a ,cualquier servido. También m.arch6 por entonces una buena joven terdaria, María Isabel, cuando estaba en la mejor ,coyuntura para rendir fruto, pues había tel'II11Ínado recientemente su carrera de Filosofía y Letras. lb.a a Medina del Campo, a ila Escuela Nacional que la Secci6n Femeni,na de Falange tenía instalada en el ,castillo-

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