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TEMPORAS DE PRIMAVERA 467 e) remedio, todo sería tiempo perdido. Sentir sonrojo en el alma, tene•r momentos de soñar con las más altas pur,ezas y darse cuenta de toda su hermosura, no era lo más difícil. La gr,an dificultad, la terr,ible tragedia, estaba en que los momentos ma– los seguían muy pronto a los buenos... , y todo aquello de la virtud llegaba a par,ecer inútil ensueño o quimera •inalcanzable, y lo único positivo en la vida la conquista ansiosa del placer. El P. Fidel s,e había propuesto desarrollar metódicamente el tema ; y así, para ,aquel primer d:ía estaba señalado el estudio de la castidad ,en sus nombres y en su definición real $eg¡Ún el sentir católico. -A tres palabras solemos acudir nosotros cuando hablamos de ,esta virtud tan importante: Pureza, Continencia, Castidad. ¿ Hay al,guno que se atreva a explicarme cada una de las tres, señalando su propio matiz? Después de unos segundos de silencio general, se fueron le– vantando v,arios oyentes ... Pero no acababan de salir ,air.osos en sus conatos de explicación. Tomó nuevamente •la :palabra el P. Fidel. -Pureza viene del término 1 << 1 púritas», que si,gniica limpieza, car,encia de suciedad, o ,lo que es ilo mismo, brillo <le algo en su :mejor ser, sin mezda ni mancha. »Este primer nombre de «pureza» nos indioa bien a las ,olaras que la virtud significada por él da al hombre, en lo moral, su cabal hermosura o atractivo.>> -¿ Por qué su «cabal» hermosura? e No radicará la ,perfecta henmosura en otra cosa? · -Sí ; en otra cosa radica. La hermosura ,corporal ,de una per– sona, por ejemplo, radiica en la buena proporción de todos los miembros, pues la belleza viene a s:er, hablando a:gustini.ana– mente, ,ccel esplendor dd ordem>; mas, con el tipo mejor ipro– rporcionado y la figura más esbelta, una persona puede resultar casi fea y ciertamente desagradable, si le falta el aseo, la lim– pÍeza, el estar libre de suciedades. Ya ves cómo lia limpieza no lo es todo para la hermosura, :pero és-ta no puede ilucir sin ella: la limpieza da el último toque, es decir., la hace ,cccabaln. »De s,emejante manera ocurre en un orden superior. La pu– reza no es lo más importante para la sublimación de las almas ;
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