BCCCAP00000000000000000000753
TEMPORAS DE PRIMAVERA 393 a1e,gre deMa de llegar hasta el seno ,de las apartad,as montañas, s,acudiendo E. la quieta ,natul'ialeza. Mientras, l,as jóvenes terciarias continuaban en la iglesia, preiparándose para la misa y comunión. Con lia igiesfa bien repleta dió al .fün comfonzo el s,anto sacri– ficio. Eran las nueve y media de la mañana. Actuaba de ,cele– brante el P. Fidel. El coro de las chicas terciarias fué cantando preciosos motetes; entre ,ellos, uno ,particularmente grato · al Padre: «iOh Belleza siempre nueva: - tarde te conocí! _K._muy tarde, Jesús mfo, - puse al fin mi amor en Tin ... Se respiraba una atmósfera de sentida piedad... A la hora de la comunión, los naturales del pueblo ry los numerosos v,era– neantes miraban y admiraban a los excursionistas, que ,ataviados con sus esoa';)ularios y cordones franciscanos, se acercaban inin– terrumpidamente ,al comulgatorio con ,ed,ific.ante compostura. (( i Aquéllos eran 1os mismos que habían pasado antes con tan ruidosa alegda por fas calles del 1pueblo !... ¡ Qué cosa más rara el que fue.r.an así: tan de v,erdad jóvenes y tan sinceramente piadosos... !)) Acabado todo lo de 1a i,gl,esia, se desbordó en ,1a oalle ,la alga– zara propia de los igrupos ouveniles en excursión. Y ,en seguida, al campo ; a desayunar. y correr, y cantar. Rientes praderas · y un buen pinar se ofrecían como excelente campo de operaciones pal'.a ir p,asanco las homs... Ya hacia media mañana, un ,gru,p,o de audaces--chiicos ry chi– cas-,a cuyo frente iba el P. Fa.del, se 1,anzaron, a la conquis,ta de ~ 'b ,. ( d l' unas penas ,que p,arec1an :astante iprox1mas aJntes . e •a s1er,ra principal, que corría ,al Norte), pero que no lo estaba tanto ... Lle– garon, al fin, sudorosos y rendidos, pues los c,aminos eran bien escabrosos : ,v allí se d~eron :por colmadamente retrihuídos de sus fati,gas: ,el panor,ama, de ,grandeza incomparable ; el aire. de frescura y fim:.ra deliciosas; la sombr,a de 1,as peñas, gratísima ; y aquella paz :1 aquel silencio ... ¡ Cómo sonaban allí ,los leivísimos ruidos lejanos, y los más próximos graznidos de ,grandes :pájaros oscuros que e·1oludonahan de cuando ,en cuando a gran altura sobre sus cabezas! i Cuán d~gno de gloria te muestras, Señor,
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz