BCCCAP00000000000000000000753

TEMPORAS DE PRIMAVERA 379 impuro, bien ,cultiv,ado por ,amistades, pelícuias, novelas (casi todas de esas que siguen catalog.áindose por iahí •como «buenasll), me sumía cada vez más en una atmósfera de sei).sualidad y ma– terialismo. Era, natur,almente, una ,apasionada ,p,or e1 baile... , y nunca lo ,encontré tan inocente como algunas se e.mpefian en decir ; puedo asegurar que casi siempre salí de él con el alma más sucia. De , 0 ida ccespiritualn; nada. Porque de nada me servfa el oÍr muy frív'.)lamente una 1misa los domingos {y no siempre, porque a veces ,cmo s,e podían, y «no había que ser exageradosll), y oonfesar,me ,alguna .que otra v,ez, 'P.or .puro compromiso, ,di– ciendo Jo que me parecía, y sin ningún arrepentimiento ní pro– pósito de Ia enmienda. >lLlegué así a los dieciocho años. ¡ La ,gran edad ! según dicen. ¿ Qué pasó ,entonces? ¿ Cómo :podría yo resistir a aquél ansia de folic:i<iad, de g;oce, de amor, de placer, que bullía en mi oorazón jav-en, indóm1to, dueño y •señor de una ,oarne fogosa y- sin freno? En mí yia no mandaba más que un dios: d plaoer. Yo no sabía negar a mi corazón y mi ouerpo nada que me pi– dieran... Bien es verdad ,que las <capari,enciasn supe guardarlas siempre, por cuestión cte orgullo, y que sabía también mantener a raya a alg:i.tn- :)S ,ccadmiradoresi, m,ás audaces. nCuando m: ,ooncienci,a, o a!guien de fuera, tr,ataha de decir– me algo, yo salia ,con eso tan manoseado de que ,ccera j,oven; había que disfrutar del mundo, pues ,no tenía vocaoión de monja, y vivir mi propia vida, y gozar, y ser fdiz ... l) n.j Así vari,os años! Buscando una fel,iddad que nunca ,akancé comp1eta; pe•rsiguiendo d placer, que, aun apurado hasta las heces, siempre me dejaba una íntima amargura, que yo quería disipar riendo y no ¡pensando. Destrocé así mi juventud primera, mi pudor y honestidad, cayendo de un pecado en otro, y de uno m,alo ,en otro peor.» Narraba luego .cómo había llegado :al •café cantante ... ; los etectos que la le,ctura qúincenal de ,<(Avarnzadillall hahfa ido pro– duciendo en su alma; la necesidad muy hondamente sentida ,pe acudir a la igies,ia a orar, ia orar!, después de muy Iar:go tiempo de abandono ; y al fin ... . ((Un buen día; que no se horrará jamás de mi memoria, Dios me miró, a:piacfodo de mi mis.ería, y ·quiso darme ese (cmás, másll

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz