BCCCAP00000000000000000000753

TEMPORAS DE PRIMAVERA 373 <ld Co)e.gio de l,as MM. CarmeHtas de la Caridad. Se reunieron allí a las once y media de la noche, y fué desanollándos,e todo como en la v,ez anterior: exposici6n del Santísimo, rplática del P. Fidel, turnos de ,vela, etc. ¿ Y de temperarura ?... La tempera– tura externa, muy distinta, ,en esta deliciosa noche de junio, de aquel1a que re:naha ,en la última de diciembre ; ,pero Ja interna tenía los mismcs grados. Erntre fervor, o buena voluntad, y sueño, fueron pasandc- las horas. Haciia las cinco y media de Ia madru– gada, con el cielo ,ya inundado 2e la más pum claridad, se pre– sent6 de nuevo el Padre ; veuni6 a todas en la capilla, y dirigió la última meditación u oración en común. A fas seis, misa y comuni6n. Y luego ... , luego, ,como escribió una en su diario, •< bien satisfechas por haber tomado parte en una noche tan santa, nuestro juvenil paso por las calles, llenas a aquella hor,a de la fre•sca pureza die! amanecer ; tal frescura venía a ac 1 aúciar nuestros cuerpos algo rendidos, pero el aroma lo llevábamos -e¡1 el alma: lo había dejado allí Jesús Sacramentado>L En las r:eun~ones semanales de ,ambas Juventudes seguía tra– tándose del anor ... , y Ias discusiones surgían animadamente. A los chicos les hablaba el P. F:del más 1 «en teoría»: razón de esa tan fuerte rendencia de la naturaleza ; planes de Dios al hacernos así; d amor, amenazado morta,lmente rp.or la concu– piscencia; gobie,:-no cristiano del .amor... ; y ,a! hablar.les procu– raba emplear e:ninentemente el lenguaje de la inteligencia, pero sin descuidar d lado. práctico dd asunto y ciertos toques de poe– sfa. Ante las ch:cas v,ariaba discretamente el desarrollo de sus lecciones, yendo más a los cias,os y problemas concretos que podían darse en la ,ccr,ea:lizaci6n» del amor; ,quería sobre todo haoedas precavidas ante los múltiples peligros que hay en el amar, y dejiarfas bien ,amaestradas sobre c6mo habían de condu– cirse en tan diEdl ejercido. Sabía de sobra que en ellas, por su mayor sentimentalismo y capacidad de ilusiones, la pureza y toda otra virtud 1podfa:n muy f.áoilmente naufragar por culpa del corazón. Terminó sus ,lecciones a unos y a otras, diciéndoles poco más o menos: ,ce Hemos de reconocer que este :amor con el que sue– ñan los corazones jóvenes es ciertamente d ,amor que más ilu– siones de felicidad produce, el ,que mejor dora el i}ejano hori-

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz