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TEMPORAS DE PRIMAVERA 319 (si hay necesidad de ello): «Debe usted oompr,ender que está equivocado ... Se,ñores, ustedes van por mal camino.» »Así no lograremos muchos .ami,gos; pero la v,erdad ,es que no nos ,i,mportJa demasiado. »Nos dice 'IJ.Sted que no tenemos por qué alzar Ja voz, siend,o como somos ,cuatro gatos. Bien quisiéramos ser más, ,cr,éa1o su señoría ; mas no pensamos sacrificar al favor de las muchedum– bres nada de nuestro ¡proyecto. Estamos ¡piara servir 1a la mul– citud, no precisamente pa:11a hacernos muhitud. Las multitudes cienen una maldita pas~6n por lo mediocre y fácil, que es ,preci– samente ilo ;que a nosotros nos hace m•enos ,grada. Nosotros qui– siéramos ir sieimpr,e delante, tirando de }os demás haóa arriba. O si lo prefiere dicho con palabr,as evangéliicas, quisiéramos ser ,duz y sal» ¡para la masa ; la luz es fo m 1 ás hermoso, pero no pocas veces resulta ,necesario emplear enérgicamente la sal para impedir que .se establezca el reinado de la podredumbre. »Estos cua::ro gatos, Sr. C. V.. no están dispuestos a re1ple– garse a la sacristía, como &-Íem:pre han deseado p,ara la lgle·sia todos los v.i,ejos laicos y liberales. No podemos dejar la oalle y el bar como feudo indiscutido de indiferentes, incredulillos. o gamberros... Diremos la verdad 1pÚhlioaimente, ,aunque se asusten los timoratos y chillen ,los pseudocristi.anos de todo pelaje. Para algo, en el sacramento de la Confirmación, nos constituyeron sol– dados de Cristo.>> La segunda frase señalada por el censor •como ambigua era ésta: «Decidimos ... escoger por Señor nuestro un caudillo que no se nos pudiese morir.» Con excesivo celo sospechó el buen cen– sor que detr,ás de esa frase pudiera haber al,guna aviesa inten~ ci6n oontra el Caudillo temporal de España, Francisco Franco. Corrno apuntaba d P. Fidel en su !'éplica, cuando el entonce,s marqués de Lombay (futuro San Fr,ancisco de Borj,a) dijo tan famosa expresión ante el cadáver de 1a ,emperatriz Isabel, segu– ramente ·estaba m:uy ileoos de significar que rene,gaba de su «seño1· natural» el reiy-emperador Carlos V; únicamente quería ex,presar c6mo en adelante iba a pensar mucho menos ,en las ,cosas terre– nas, rpara dedicarse en plenitud al servicio del único Señor in– mortal. 1 «Así pensamos ,tambi,én nosotros-.continuaba eil P. Fidel en

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