BCCCAP00000000000000000000753

302 FR. EUSEBIO GARCIA DE PESQUERA El mundo al revés. Y conste que soy un entusiasta del fútbol, decidido ¡partidario de la Cultural. D. C.i) Hacia las 11 ,30 de la mañana los chicos vendedores de ,ccAvan– zadiUa se fueron a la portería para Uamar al P. Fidd. -Padre : acaba de salir la señora R ... , a decirnos de parte del P. }anuario que hagamos el favm de marchar, que no está bien ,en un día como hoy el andar vendiendo periódicos a la puerta de la i,g:lesia, molestando ,a la •gente ... -,Y vosotros e qué habéis hecho ? -Nada ; contestar a la señora que teníamos que decírselo a usted. -Bueno; la opinión del P. }anuario ,es muy respetable, sin duda ; ¡pero yo tengo igua•lmente mi opinión... , y además, ni en las puertas de la iglesia, ni menos en la calle. creo yo que se le haya concedido a ,é.} plena y exclusiva jurisdicción. Podéis seguir en vuestr,a tarea ; mas algún tanto alejados de la entrada, para que nadie pueda quejarse con fundamento de que se le estorba en el ,ejercicio de sus devociones. Y ahora... e estáis dispuestos a escuchar a:),go que se me ha ocurrido hace unos minutos? •-jV:enga! -Pienso que, mientras alguno de vosotros, con •ese par de cordíge.ros, continúa vendiendo aquí, deberíais ir otros a prohar fortuna en diversos lugares de la ciudad. Hay por ahí no ,pocas iglesias, donde la gente está hoy ,entrando y saliendo lo mismo que en -ésta ; y hay bastantes bares. donde se refugian muchos que no saben qué hacer; y hay... la calle, que ,estará tan concu– rrida como en los días de mayor animación ... -Yo ,voy, si usted quiere-gritó uno. -Yo también. - Yo también. Tres muchachos-Tiburcio Dato Gómez, Valentí'.n Negrete y Fernando Gordón Vázquez-se mostraban con el gesto más de– cidido. -Pues, j andando !-dijo el P. Fidel. Aún no habían pasado la esquina del salón, cuando asomaron por los jardines tres muchachas bien conocidas: María de la

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz