BCCCAP00000000000000000000753

«Y A, YA SE ABREN LAS FLORES; YA EMPIEZAN A DAR OLOR)) Un jueves, para l<as chicas, y ,el domingo siguiente, para fos chicos, el P. Fidel hubo de dar e:x:plicaciones sobre ,cómo había salido aquello de ,ccAvan:ziadiUa». Todos estaban llenos de cu– riosidad. Pero en las e:x;pli,caciones no podía decirse todo. Así, por ejemplo, el Padre sólo habló ,a medias sobre lo que había tenido que hacer para alcanmr e,l fü!'Cesario permiso de· sus Superiores. Porque conoda el terreno no les '.:}abía .adelantado detaHes sobre lo que iba a ser la nueva ,publicación ; sólo les expresó su pro– pósito de sacar, en sustitución de la pobre hojita que antes se ti.r,aba, «algo nuevo, de tamaño mayor, y dedicado particular-· mente a Ias Juventudes» ... Y, ,al fin, se le concedió el debido permiso. Pero lo que de hecho salió en cuanto a tamaño, estilo y am-

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz