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262 FR. EUSEBIO GARCIA DE PESQUERA ,plenamente satisfechos. Hay que hacer aún muchas cosas sólo esboz·adas o todavía inéd,itas ; hay que corregir bastante ; hay que llevarlo todo a plenitud. El amanecer no tiene sentido, por muy bello que sea, sino como inauguración de un nuevo día ; y así, toda esta bella aurora de España se desmayaría en un tris– tísimo fracaso si no supiériamos llevmla hasta un espléndido me– diodf.a de realidades bien logradas. llPara esa tarea se os convoca, estudiantes españoles. T ar,ea difícil y ,penosa. Ya José Antonio lo advirt:ió: 1 «Nosotros, estu– diantes, no os llamamos con la invocación del nombre de España a una charanga patriótica. No os invitamos a cantar a coro fan– farronadas. Os llamamos a la labor ascética de encontrar, bajo los escombros de una España detestable, la clave enterrada de una España exacta y difícil. .. Nuestra manera de servir a Es– paña tendrá que ser rigurosa. Tendremos que hendir muchas veces la carne física de España~sus gustos, su pereza, sus malos hábitos~para libertar a su alma metafísicm> ... llPara llevar a cabo una tal obra de ri,gor saludable, hemos de empeza,r por ser rigurosos ,con nosotros mismos, no dejando que nos gane el afán de tranquilidad y vida cómoda, no estando nunca contentos de nosotr.os : ni de lo que sabemos, ni de lo que hacemos, ni de lo que somos. ni de lo que soñamos. sino buscando siempre más. Será necesario permanecer siempre en disposición de renunc,Íar a ,los encantos de ,wpaz y siesta» ... »Por eso, mientras el vivir de tantos jóvenes españoles sea tan insustancial y tan inútil ; mi, entr.as tantos caigan en la ten– tación de dejar, por una sesión de cine, ipor una tarde de baile, por un ceno tengo ganas», el cumplimiento de una obligación, de un acto de servicio, de una palabra dada, por insi.gnifioante que parezca la .cosa; mientras muchos ,cultiven más ,entusiasmo y admiración por un buen futbolista, por un ipúgil de fama ... , que por un héroe de nuestra historia, o un actual ,laureado con la Cruz de San Fernando, PODEMOS ASEGURAR QUE LA SAN– GRE DE NUESTROS CA/DOS, AL MENOS EN BUENA PAR– TE, PERMANECE TODAVIA ESTERIL E INFECUNDA.» Los aplausos estallaron por todo el ,ámbito del salón. No er•an aplausos de ·compromiso ; se notaba claramente ,en ellos la vi– bración del entusiasmo. Por eso, el ccCara al sol», la canción de

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