BCCCAP00000000000000000000753
240 FR. EUSEBIO GARCIA DE PESQUERA buena voluntad. Pero ¡ con cuánto amor las contemplaría Jesús desde su custodia, ,a pesar de todo ! Nunca podría a!plicarse me– jor la observaci6n de Santa Teresita: «Los niños lo mismo agra– dan a sus padres, despiertos que dormidos.>> Con 1a Hegada del P. Fidel empez6 a reanimarse todo ... El se revisti6 pronto ,en la diminuta sacristía, y sali6 a hacer la Reserva del Santísimo. Las notas devotas del «Tantum ergo» acabaron de despertar a las somnolientas, dejándolas en forma para asistir con toda devoci6n a la santa misa, ¡ la primera del año ! Casi al dar las seis empezaba el Padre, al pie del altar, el G!iálogo inaugurail del sacrificio: «In nomine Patris... lntroibo ad altare Dei» ... Unas cuantas de las asistentes, por sus misalitos, iban contestando. Llegó la comuni6n. Todas se aceroaron a recibir a Aquel que les traía la mejor felicitación de Año Nuevo. Con El, huésped de la más secreta cámara de sus corazones, se entretuvieron en una breve pero fervorosa «•acci6n de .gracias». Luego, las últimas palabras del Padre, para desearles desde el altar y ,en nombre de Dios muy venturoso Año Nuevo... Cuando, desalojada ya la capilla, se encontraron todas reuni– das en el salón, fué como un contagioso despertar de vivacidad y alegría. Se abra2iaban, se deseaban unas •a otras mil felicida– des... ; había bromas, y hasta algún inocente pellizco ... No pudo prolongarse mucho la expansión. Hubo orden de abrigarse bien, y dirigi,rse inmediatamente a casa, a encontrar bajo las maJ1tas un sueño que tenían bien ganado y que Dios había de beiidecir. En animados g,rupitos, y con paso ligero, a oausa del frío de la madrugada, se fueron alejando... , taconeando con gracia por las aceras. no sin cierto mi.edo-muy grande en algunas-de encontrarse' de ,pronto con borrachos trasnochadores. Aún pa– recían flotar en el ambiente vahos de crápula y jolgorio ; aún no se habían extinguido del todo los gritos, las voces, los cantos, las estridencias. Cargados de alcohol y de hastío, de sueño y de noche en el alma. fueron pasando ,ante ellas bastantes desgra– ciados que ... habían soñado con una noche feliz. Mas por encima de todas las miserias de los hombres estaba la serenidad y pureza de los cielos; ser,eno y puro era también
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz