BCCCAP00000000000000000000753

TEMPORAS DE PRIMAVERA 227 nas>>. Los novios de antes eran tan débi,les• y mal inclinados como los de aho.,-a ; pero el mayor ,rigor de las costumbres so– ciales y una gran •vigilancia paterna les ,ponía a salvo de muchos riesgos. Hoy, hi,en lo s,abes ,tú, los que por conc.iencia y virtud no sepan ,guardarse a sí mismos, ,están perdidos sin remedí-o, hun– dir,á:n sus amores 1 en toda clase de bajezas... , que habr,án de expiar cumplidamente ,a,Igún día, porque cuanto 1 s•e hace de malo, tarde o tempr,ano se paga. -Yo no sé qué opon,err ,a todo eso que usted ha dicho. <<No conviene e.mipezar las reiadones demasiado ;pronto ... No con– Yiene que se prolonguen durante años y años... n Pero ,¿ es que nunca pueden h::tcerse excepciones) -Hombre, su-ele decirse ,que «no hay regla sin excerpciónn, y supongo que ta□bién en esta :nateria de que hablamos podrá haberl.as . P,ero yo pi.enso que tratándose de normas de prudenci-a práctica cristiania, donde tan valioso es -lo que se puede g,anar o perderr, no debe:1 admitirse excepciones sin muy serios motivos. --Pues en ni caso creo que se dan. , -Biien, mud:acho. Yo no dudo de ti; pero me gustaría co– nocerlos, pues ya ,es· bien sabida nuestra n,atural rpropensión a creernos fuera ée la ley común, es decir, ,c<excepcionalesn, en muchas ,cosas. S.e,gundo Junco empezó a decir ,entonces cómo su formación religioso-moral e,ra ;_,erdaderamente de las buenas y eso le ga– rantizaba de ~ue s,abría portarse en todo momento como Dios manda. Por otra :parte, Ia calidad de «dlan ... ---1(<Es una ,chica fan de las pocas., ,que me ,paree{', no habr,á peligro ninguno. n Hablaba el hombre con no disimul,ado entusiasmo. El padre Fidel s,e sonreia . . Al fin dijo : ' __,Creo que :u formación es ya buena, pero ¿ ,no podrá me– joriar aiún bastante? En materias diffoih~•s o situaciones peligrosas no hay que fiarse :mucho de la propia formación, y menos a tu ed.ad. Casi todos los muchachos suelen estimarse muy capacita– dos para todo. No hay mozalbete de diieciséis años que no se ten– ga por muy quién para hablar, discutii:.y probar de to.<;I_o, y ... na– turalmente, pata hacier en todo, si le d,eian, lo que le d.é la gana. ¿Ves, por ,eje,m::ilo, J.o que pasa 'Con :las ,Ie-cturas y esipectáou1los? Jovenzueilos q·.1e no saben ,aún dónde tienen la mano derecha,

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz