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TEMPORAS DE PRIMAVERA 183 ,do, señor Üqra ; pero no se preocupe usted, que nosotros pode,, mos arreglamos solos. Usted denos su permiso y las llaves de la iglesia, lo demás déjelo a mi cargo, si no le parece mal.» »-Bueno... Sí... Pero... , e cómo ha conseguido traerlos a todos~ ))~¡ Qué sé ,yo! Quizá no sea tan difícil... »El ,éxito no duró sólo aquel día. Hemos venido rezando el rosario ,en la iglesia todos los domingos del mes de octubre ; :y últimamente ya eran ellos, los jóvenes del pueblo, ,quienes me llamaban para ir. Y o ,pensaba que la cosa seguiría así ,para siem– pr,e. Pero.... ))Un día, ,al concluir nuestros rezos, el sacristán nos dijo seca– mente: «Esto se aoabó. La i,glesia no volverá a abrirse ningún domingo por la tarde.>> Nos quedamos de runa pieza, pero com– prendimos que era inútil tratar de obtener explicaciones. No quiero pensar en ,el asunto, rpor,que me vienen pensamientos muy tristes, pues me cuesta creer que la orden de •«derr•e» fuese cosa exclusivamente del sacristán. Pero, Señor, e tanta molestia causá– bamos, o tanto nos metíamos ,en el gobierno de la parroquia, con que los domingos fuéramos en grupo a rezar a la Virgen? Y o no quiero juzgar al señor Cura, más bien trato de promover su autoridad y el respeto que se ,le debe. según usted me aconsejó antes de venir ; pero me tortura el pensamiento de que no le debe de interesar mucho el bien espiritual de sus feligreses. Es cierto que ya está bien entrado en la madurez, pero algo más... No sé. no sé... »No nos dimos por vencidos ; y aprovechando que hay una ,capilla particular en una casona del pueblo, hemos seguido allí con nuestro rezo dominical del rosario. Ahora estamos con la novena de Animas ; vendrá después la de la Inmaculada, luego Navidades... En fin,· yo estoy con bastantes ánimos y no pocos proyectos. »No puedo apuntarme muchos tantos, ,porque aun cuando me va casi toda la jnventud, los mayores siguen miráindome con re~ celo, casi con antipatía. y repitiendo que ccs6lo sé rezarn. Padre, soy débil, y en ocas:ones te~o acabar dándome por vencida. Quisiera tener enterez.a de mártir, constancia de apóstol. .. ; pero i echo tanto de menos un poquitfn de ayuda I Dirá usted que no

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