BCCCAP00000000000000000000749
NO ES CON ARGUMENTOS ... D E estos nuestros días, o casi de nuestros días, es un caso bien significativo: el de Henri Bergson. No vamos a ponderar ahora la talla filosófica de este judío-francés de dimen– sión universal; su nombre es de los más aureola– dos en la historia del Pensamiento. Pues bien, este hombre, al que los factores de raza, educación y ambiente alejaban poderosa– mente del catolicismo, arribó finalmente a él. ¿ Cómo fue ello? Se trata de una historia larga y complicada. Henri Bergson murió el 3 de enero de 1941; tres años antes, el 2 de marzo de 1938, otro ilustre filósofo, Jacques Chevalier, catedrático de la Universidad de Grenoble, se encontraba frente a Bergson en el domicilo parisiense de este úl– timo: estaba allí con el solo propósito de cono– cer auténticamente la historia íntima de aque– lla «conversión». Horas y horas de una tarde, lluviosa y desapacible, se les pasaron a los dos 210
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz